Teodoro Reznikoff - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Teodoro Reznikoff

Colección y Consulta

Teodoro Reznikoff

Por: Manuel Levinsky

Nuestro personaje, fue uno de los miembros sobresalientes de la Comunidad Judía de México. Ocupó la presidencia del K.K.L. para México, Centroamérica y el Caribe, en los años cruciales de la Segunda Guerra Mundial y en la inmediata postguerra donde frente a circunstancias verdaderamente singulares demostró una capacidad excepcional, de auténtico líder sionista. Después, ya en épocas de paz, continuó esforzándose con un trabajo intenso en la labor de seguir consolidando los nobles ideales del sionismo.
Teodoro Reznikoff nació en Kalvri, Lituania, en el mes de enero del año 1900. Desde los 7 años de edad quedó huérfano de padre y madre en pleno desamparo. En sus primeros años de esta difícil etapa vivió de la caridad del "shtetl" (pueblo). Se albergaba y recibía sus alimentos un día en una casa y otro día en otra. Era tal su pobreza y la consecuente desnutrición que a los 15 años aparentaba más edad de la que tenía, cosa que le permitió ingresar al ejército lituano para conseguir un uniforme para cubrirse del frío, un techo donde dormir, alimentos y un pequeño sueldo.


No obstante las adversidades que tuvo que enfrentar desarrolló una simpatía innata que le ganó amistades y el apodo de Tedy "El muchacho pobre del pueblo".
Cuando llegaron los primeros sionistas a su pueblo a dar conferencias acerca de la colonización en Eretz Israel, él fue el primero que dio el ejemplo de sacrificar uno de sus pocos ingresos que obtenía, gracias a sus labores en una oficina del ejército durante la Primera Guerra Mundial, para ayudarlos en su misión de contribuir a la configuración del proyecto de atraer a inmigrantes hacia la Tierra Prometida.
Durante esta etapa de su vida, se dio cuenta de que en el ejército donde militó un año no tenía porvenir por lo que se dirigió a Berlín. Con los ahorros obtenidos y con la ayuda de algunas personas caritativas, preparó su viaje a Estados Unidos, donde tenía parientes. La anhelada "Shifscard" no llegó. Entre tanto enfermó de pulmonía, teniendo que permanecer en la capital alemana alrededor de un año. En vista de la imposibilidad de viajar hacia el país estadounidense por las restricciones vigentes en materia migratoria, optó por venir a México en marzo de 1921, con la esperanza de que este país, dada su cercanía con la nación americana, le sirviera de trampolín para internarse finalmente allá.
Al querer pasar ilegalmente de Ciudad Juárez a El Paso, Texas, es detenido por la patrulla fronteriza y arrestado. Estuvo 17 días preso hasta ser puesto en libertad condicional gracias a la oportuna intervención de sus familiares. Se traslada luego a Dallas, Texas, donde trabaja durante 9 meses en una tienda. Al cabo de este tiempo le llega de Washington una notificación que lo obliga a abandonar Estados Unidos. Nuestro personaje se establece en Ciudad Juárez en busca de otros horizontes y de los elementos indispensables para subsistir.
Gracias a la intervención del rabino Schuster de El Paso, Texas, obtuvo un permiso para cruzar la frontera de una ciudad a otra. Reznikoff despertó un sentimiento de gran simpatía en el rabino, quien lo invitaba con frecuencia a la cena de Shabat. Allí conoció a la hija del rabino llamada Minnie. Entre los dos surgió un romance que culminó en matrimonio. Ella, llamada cariñosamente Mini, era una excelente dama, afectuosa, tolerante y fiel compañera.
Tan unida pareja al cabo de tres años se trasladó a Parral, Chihuahua, donde procrearon a su único hijo Samuel, hoy convertido en uno de los más célebres neurocirujanos de nuestro país. No duraron mucho en esta ciudad de la que salieron para radicar también por un corto plazo a Matehuala, S. L. P. y en 1928 llegaron al Distrito Federal. Su dinamismo se manifestó de inmediato, dedicándose a vender toda clase de chácharas. En estos menesteres le llamó la atención un personaje del mundo industrial, Clemente Jacques, que en esa época vendía chiles en vinagre enlatados. "¿Por qué no lo puedo hacer yo?" -se dijo- y de inmediato compró unas cuantas máquinas y estableció una pequeña empacadora de chiles en vinagre en el pueblo de Tacuba. Al cabo de unos pocos años fracasó. Emprendedor como siempre, se interesó en el negocio de imprenta y como también carecía de experiencia en este ramo se encontró con un nuevo fracaso. Su indomable carácter lo sostuvo sin doblegarse hasta que inició la industria de la fabricación de etiquetas de papel metálico, cuya empresa denominó "La Etiqueta Moderna" en la que trabajó toda su vida.
Reznikoff, hombre de acción profundamente sionista y con un sentido sobresaliente de las labores comunitarias, ingresó desde 1928 a la institución "Asociación de Jóvenes Hebreos" (Y. M. H. A.), en la que ocupó el cargo de secretario financiero. Simultáneamente en la Beneficencia Israelita (Hilfs Farein) llegó incluso a la presidencia. En el Colegio Israelita de México de aquella época realizó una constante e intensa actividad en el Comité de Construcción y como secretario financiero. Fue, asimismo, un gran activista de la Organización Sionista en la que también lo eligieron Presidente. Bajo su mandato, dicho organismo alcanzó la más alta membresía de 600 jóvenes, consiguiendo un local propio en la calle de Donceles 68. Se iniciaron los jueves culturales en los que se impartían conferencias y reuniones donde se exponían y se analizaban diferentes temas. Entre estos jóvenes se encontraban: Shimshon Feldman, Yerujem Gitlin, Arie León Dultzin, Arturo Wolfovitz, Rajmiel Wishnievitz, Yosef Tjornitzky, Elias Surasky, Idl Epstein, Adolfo Fastlicht, y los hermanos Gregorio, Lázaro y Jacobo Shapiro entre otros.
El magno esfuerzo desplegado por Reznikoff lo llevó a desempeñar la presidencia del Keren Kayemet Leisrael, para México, Centroamérica y el Caribe. Bajo su dirección florece de modo extraordinario esta Institución. Todo su talento lo vuelca en el engrandecimiento de tan importante organismo. El creó el sector juvenil del mencionado K.K.L., y a él se debe el honor de organizar en esta capital una magna conferencia de delegados de todos los países centroamericanos y del Caribe con la presencia del Presidente Mundial del K.K.L., Abraham Granovsky. Igualmente, fue un gran activista del Keren Hayesod y delegado de México ante varios congresos de la Organización Sionista Mundial y miembro del Vaad Hapoel (Acción Sionista).
Este personaje dejó de existir en 1967 dejando una huella imperecedera en las páginas de la historia de nuestra Comunidad.




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