Siegel y Shuster - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Siegel y Shuster

Colección y Consulta

Siegel y Shuster
Creadores de Superman


Por: Manuel Levinsky

Uno de los personajes de la llamada ciencia ficción es, sin duda alguna, Superman.
¿Quién no ha leído, visto u oído hablar de este súper héroe capaz de levantar con un solo brazo una locomotora o volar más alto y más veloz que un avión supersónico? Superman ha llegado a ser tan o más famoso que Sherlock Holmes y Tarzán.

Pues bien, los creadores de este célebre personaje, salido de una fantasía que tuvo ciertos cimientos científicos, fueron dos jóvenes judíos, Jerry Siegel y Joe Shuster, nacidos ambos en 1914 en la ciudad de Cleveland, Ohio, que vivían a unas cuantas calles de distancia uno de otro y que por ello trabaron amistad desde la infancia.
Ellos, animados por la misma inquietud creadora, realizaron en 1933 su sueño dorado de concretar en la realidad el personaje de Superman, cuyo lanzamiento tuvo la fuerza suficiente para formar una nueva industria basada en el género literario de los comics. Los dos jóvenes, Siegel y Shuster moldearon su personaje basados en la obra que forjó aquel otro héroe legendario de Flash Gordon, adaptado de la novela de ciencia ficción conocida como «Cuando los Mundos Chocan». Superman fue concebido en la época más obscura de la depresión y del terrible surgimiento del nazismo.


Este extraordinario personaje recibió de sus creadores el nombre original de Kal-El, cuyas raíces son típicamente hebraicas, allá en un remoto planeta de nombre Krypton, cuyos habitantes habían evolucionado después de millones de años de existencia hasta llegar a una increíble perfección física. El primer cómic de Superman salió a la venta en 1938 y fue tal su éxito que se vendieron 200 mil ejemplares en pocos días.
El primo de Siegel era editor del periódico de la escuela Glenville High, y como Jerry era un fanático de las historias de ciencia ficción y Joe era un magnífico dibujante, publicaron su propia revista impresa en mimeógrafo produciendo un personaje complementario, un villano calvo que después pasaría incluso a la industria cinematográfica como el archienemigo de Superman con el nombre de Lex Luthor.
Las terribles noticias del hitlerismo en Europa que siguieron a la gran depresión, impactaron a nuestros dos personajes que le dieron a su creación, Superman, la noble tarea de defender a los débiles frente a las agresiones de los malos. Este Superman tendría que ser un extraterrestre, llegado del planeta Krypton, mayor que la tierra y calentado por un sol rojo.
En la obra de nuestros personajes, su héroe Superman llega a nuestro planeta para ser educado en el Medio Oeste de los Estados Unidos y volverse un típico americano, cuyos padres adoptivos le enseñan a esconder su verdadera identidad, con el nombre de Clark Kent. El autor de los textos, Siegel, introduce en la personalidad de Clark Kent rasgos de su propia personalidad, como usar anteojos, ser un escritor y periodista capaz pero tímido y torpe en sus relaciones con las mujeres.
En el inicio de su aventura literaria y por falta de dinero, Jerry y Joe trataron de vender su personaje a las secciones cómicas de los periódicos, siendo rechazados una y otra vez. Entonces obtuvieron un empleo en la empresa denominada Detective Comics, y fue allí cuando el impresor y editor Harry Donenfeld que necesitaba material para sus comics de acción, les dio la oportunidad. Fue así como Siegel y Shuster se hicieron famosos con su propia revista que tuvo el nombre de Superman. La empresa Detective Comics, aprovechó el éxito de Superman para crear otros personajes similares como por ejemplo Batman y Robin, creados por el caricaturista judío Bob Kane. Posteriormente Superman inspiraría a otro judío Stan Lee a crear al Hombre Araña y a toda una legión de otros superhombres.
Aunque las primeras historias de Superman, como ya lo mencionamos, fueron escritas y dibujadas desde los estudios de Siegel y Shuster en Cleveland, cuando se adhirieron a Detective Comics como empleados, el éxito financiero durante 10 años sólo les produjo ganancias moderadas.
Ellos cometieron el error de vender la licencia de su famoso personaje Superman a Harry y Amanda Murrah Matetsky, cuya licencia resultó increíble generador de dinero, tanto por su popularidad misma como por la increíble cantidad de productos comerciales que produjeron como rompecabezas, pistolas de rayos, muñecos, chicles, camisetas, máquinas de juegos, lápices y otras que tuvieron ventas en enormes volúmenes.
Los estudios Fleisher adquirieron la concesión en la década de los 40, para producir caricaturas a color, posters patrióticos y anuncios para comprar bonos de guerra que proclamaban el apoyo de Superman al gigantesco esfuerzo bélico norteamericano.
En el año 1948, Siegel y Shuster trataron de recuperar todos los derechos del personaje creado por ellos, perdiendo el proceso judicial. Años difíciles siguieron a este contratiempo. A Shuster le empezó a fallar la vista y por un tiempo, tan talentoso artista, tuvo que trabajar en una oficina de correos para sostener a su familia. Siegel, a su vez, fue nuevamente empleado en la empresa Detective Comics durante breve lapso en la década de los 60.
Aunque tarde en sus vidas, finalmente les llegó el merecido reconocimiento y apoyo financiero, gracias a las películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve, quien también se hizo famoso caracterizando a este súper héroe.
No obstante los muchos personajes de ciencia ficción que han proliferado tanto en televisión como en el cine, la creación genial de nuestros dos personajes, Jerry Siegel y Joe Shuster, este último fallecido en 1992, han quedado como símbolo de la victoria del bien sobre el mal.








Regreso al contenido | Regreso al menu principal