Selman Waksman - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Selman Waksman

Colección y Consulta
Selman Waksman
 
Por: Manuel Levinsky
 
En 1952 fue otorgado el Premio Nobel de Fisiología y Medicina a un científico excepcional, a un hombre que ha salvado millones de vidas gracias a su descubrimiento de antibióticos. Este ser dotado de cualidades verdaderamente extraordinarias se llamó en su fructífera existencia Selman Waksman.
Nació el 22 de julio de 1888 en Priluki, un pequeño pueblo (shtetl) cerca de Kiev, Ucrania, donde la rica tierra negra de las estepas producía increíbles cosechas de granos.
Sin embargo, los judíos de esa región a los cuales pertenecía Waksman, vivían una difícil y pobre existencia, amenazados siempre por los pogroms y las enfermedades. Por ello, la cultura judía de la región se concentró en el estudio de la Biblia y el Talmud. Era una época en que las antitoxinas sólo estaban disponibles para las áreas desarrolladas, lo cual originó que la hermana menor de Waksman muriera al contraer difteria. Este hecho quedó indeleblemente grabado en la mente de nuestro personaje, e influyó en las decisiones acerca de la vocación para su carrera científica.
Educado como un judío tradicional, Waksman mostró en su juventud gran dedicación a las causas públicas, organizando con unos amigos una escuela para niños pobres que cuidaban enfermos. También formó un grupo juvenil para defender a su pequeño pueblo (shtetl) contra las amenazas de las persecuciones.
En 1910 a la edad de 22 años emigró a los Estados Unidos, estableciéndose en New Brunswick del estado de Nueva Jersey, donde realizó estudios de licenciatura, graduándose en la Universidad de Rutgers en 1915, en las disciplinas de bacteriología y agricultura. Posteriormente obtuvo su doctorado en 1918 en la Universidad de California. Su primer ensayo acerca de las bacterias y hongos de la tierra, lo realizó a los 27 años de edad y después de contraer matrimonio se estableció con su esposa en las décadas de los años veinte y los treinta en New Brunswick, cerca de Rutgers, en cuya universidad se convirtió en profesor de tiempo completo y dedicándose a hacer minuciosas investigaciones de los microorganismos de la tierra.
Animado de una increíble capacidad de trabajo, nuestro personaje dedicaba los veranos a trabajar en un laboratorio para el estudio de la microbiología marina, fundando el Woods Hole Oceanographic Institute en Cape Cod, Massachussets. Teniendo como asistentes a Albert Schatz y Elizabeth Bugie produjo la Estreptomicina, la Terramicina y la Aureomicina. Durante este período también dio consultorías a la industria productora de sustancias nutrientes de las enzimas derivadas de las bacterias y de los hongos terrestres.
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, dueño de un inmenso conocimiento acerca de diversos tipos de microbios de tierra, especialmente actonomycetes, Waksman aisló productos que destruyeron las bacterias para controlar las infecciones contraídas por las heridas en este gran conflicto bélico, y desarrolló asimismo, técnicas simples para identificar muchas substancias antibióticas. Con el apoyo del gigante farmacéutico, Merck and Company y la valiosa colaboración de la Clínica Mayo de Rochester, el laboratorio de Waksman logró producir maravillosos antibióticos que se aplicaron igualmente a la curación de enfermedades infantiles. Waksman se conmovió ante el recuerdo de su hermana cuyo fatal desenlace siempre lo tuvo presente.
En la historia de los grandes personajes, hemos contemplado como muchos de ellos no han logrado vivir para ver el fruto de sus esfuerzos, pero Waksman fue un científico afortunado en poder recibir, como ya lo dijimos, el Premio Nobel a los sesenta y cuatro años de edad. Las regalías que pagó la empresa Merck and Company por la venta de antibióticos, llevaron al Instituto Waksman de Microbiología a un desarrollo tal que lo colocaron como centro mundial de investigación en la materia.
Selman Waksman, calificado como uno de los microbiologistas más prominentes del mundo, dejó de existir en 1973. Su influencia ha sido mundial y hoy existen institutos de investigación Waksman en Asia y en Europa. Los antibióticos son un verdadero milagro de la ciencia y estos han penetrado hasta las regiones más remotas de nuestro planeta, salvando, como ya lo hemos mencionado, millones de vidas. Waksman dejó estudios profundos acerca de la aplicación de microorganismos en la producción de algunos alimentos y bebidas tales como el queso, el vino y el vinagre.
Selman Waksman, este célebre científico, que donó a la humanidad el tesoro de los antibióticos, tenía como lema inmortal la frase:
De la tierra vendrá la salvación.

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