Samuel Herbert Louis - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Samuel Herbert Louis

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Samuel Herbert Louis

      
Por. Manuel Levinsky

Extraordinario estadista judío inglés, pensador profundo. Primer Vizconde y Alto Comisionado del Mandato británico en Eretz Israel. Ese fue el notable Samuel Herbert Louis. Nació en Liverpool en 1870, hijo de un banquero judío muy rico.
Samuel creció en Londres y estudió en el University College School. Su educación fue judía ortodoxa en el Conventional Anglo Jewish Mold. Recibió la educación de primer orden habiéndose graduado en Ciencias Políticas en la Universidad de Oxford. Mientras estudiaba en dicha Universidad sufrió una crisis espiritual por lo que perdió la fe en el judaísmo, sin embargo, por respeto a su familia mantuvo la observancia y la membresía de su comunidad judía. Su padre, que murió cuando Samuel era un niño, le dejó un ingreso económico que le aseguraba su futuro. Como resultado de esto nunca tuvo que trabajar para mantenerse y decidió a temprana edad, destinar su vida a la política progresista.
Todavía siendo estudiante fue aceptado como prospecto de candidato para el Parlamento por el Partido Liberal. Dadas sus brillantes cualidades de líder político, en 1902 fue electo miembro de la Cámara de los Comunes representando a su Partido Liberal y en 1906 desempeñó diversas e importantes funciones en el gobierno de la Gran Bretaña, posteriormente en 1909 fue el primer judío en servir en el gabinete británico. De 1910 a 1914 fue nombrado Administrador de Correo, no obstante los ataques antisemitas y falsas acusaciones de corrupción por el escándalo Marconi. De toda esta corrupción emergió con su reputación intacta.
Por ello, ese propio año de 1914 fue nombrado Presidente del Consejo del Gobierno Local y un año después regresó al puesto de Administrador de Correos. Su carrera política siguió en ascenso, emitiendo un memorando en el gabinete abogando por el patrocinio británico en Palestina. En 1916 fue nombrado Secretario de Vivienda. Tras bambalinas Samuel jugó un papel preponderante en las discusiones que llevaron a la Declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917.
Sus méritos le valieron que en 1920 fuera enviado a Eretz Israel para examinar las condiciones de institucionalidad de un gobierno civil luego de tres años de gobierno militar. Cuando se entregó el Mandato británico sobre Palestina, después de que Turquía lo perdiera a raíz de haberse ligado a la Alemania derrotada en 1918, después de la Primera Guerra Mundial, Samuel en 1920 fue nombrado el primer Gran Comisionado bajo el nuevo Mandato británico en Eretz Israel, cuyo nombramiento despertó un gran entusiasmo en la comunidad judía de aquella región y el movimiento sionista lo interpretó como un gesto de buena voluntad por parte de Inglaterra. Su período de gestión fue marcado por graves disturbios árabes antijudíos en mayo de 1921. A este desafío, Samuel respondió con una política de reconciliación con los nacionalistas árabes que alejó a muchos de sus admiradores sionistas.
Pese a que Herbert Samuel era un administrador enérgico y eficiente, los judíos de Eretz Israel criticaron su política apaciguadora del nacionalismo árabe a costa de la misma población judía. Así como su regulación de la Aliyá (inmigración), según la capacidad económica de absorción del país. En la publicación del Libro Blanco de 1922, formulada en gran parte por Samuel, el gobierno británico anunció criterio de capacidad económica de absorción como base para la decisión de aceptar la inmigración judía en Palestina.
En 1925 Samuel abandonó Palestina cuando ya la paz había sido restaurada y la inmigración judía comenzaba a fluir. La base para un hogar nacional judío en Palestina estaban puestas, pero el esfuerzo para atraer a los árabes de aquella entidad, a la comunidad política había fallado. Samuel tenía deseos de retirarse en Palestina y dedicarse a escribir libros de filosofía en el Monte Carmelo en Haifa, pero su sucesor le prohibió quedarse.
De regreso a Inglaterra en 1926 jugó un papel importante en la terminación de una huelga general y en 1931 regresó al gabinete británico como Secretario de Vivienda del gobierno de Ramsey Mac Donald. Como líder del Partido Liberal de 1931 a 1935 mantuvo la independencia de dicho partido pero con tristeza vio como decrecía hasta convertirse en una fuerza política muy débil.
Por su trayectoria destacada en las áreas políticas y administrativas fue investido con el título de Vizconde Samuel del Monte Carmelo y de Texteth Liverpool en 1937. Así, continuó activo en la vida política hasta una edad avanzada, escribió varios libros de filosofía y convirtiéndose asimismo en un famoso locutor de radio y, en su facultad de excelente orador siguió pronunciando interesantes discursos en la Cámara de Lores. Su último discurso lo dio a la edad de 90 años.
Considerada la figura más distinguida de la judería inglesa de su tiempo, Samuel estuvo activo en los 30, inaugurando la ayuda para los judíos alemanes. Opositor de la partición de Palestina, recibió sin embargo con agrado la creación del Estado de Israel. Su más fundamental pensamiento era la racionalidad y la capacidad de mejorar la sociedad.
No obstante su carácter frío, en su interior se ocultaba una ferviente creencia en las causas humanitarias. Su moderado sionismo representaba una síntesis de su anglicismo y de su judaísmo, su liberalismo, su practicismo político y su sensibilidad religiosa que particularmente en la última parte de la vida distinguió mucho de su pensamiento. Dentro de sus escritos incluyen los libros filosóficos: Ética Práctica en 1935; Creencia y Acción, una Filosofía Diaria en 1937 y En la Búsqueda de la Realidad en 1957.
En uno de sus escritos dice: La más emocionante ceremonia a la que alguna vez asistí, fue en la primera visita después de mi llegada a Jerusalén. Como Gran Comisionado Británico, a la gran sinagoga en el barrio judío de la Vieja Ciudad. Era sábado y caminé desde la Casa de Gobierno para no ofender a los judíos ortodoxos si llegaba manejando. Con una sinagoga repleta de personas, por primera vez desde la destrucción del Templo podían ver a su gobernador de su propio pueblo en la tierra de sus ancestros. Les parecía que se cumplía la antigua profecía. La emoción que yo sentí parecía extenderse a través de toda la congregación. Muchos lloraron, uno podía oír los suspiros de generaciones.
Tan extraordinario estadista, hábil político y Primer Vizconde judío del Reino Unido, dejó de existir en 1963.


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