Sally Priesand - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Sally Priesand

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Sally Priesand


Por: Manuel Levinsky

La religión judía, principalmente la ortodoxa, tiene reglas y normas muy precisas, en cuyo sistema patriarcal el hombre predomina como factor determinante. Sin embargo el tiempo todo lo transforma y ha dado origen a diversas corrientes dentro del mismo judaísmo. Este es el caso del movimiento reformista que en 1972, después de transcurridos muchos siglos, inclusive milenios, aceptó que una mujer fuera ordenada como rabino, en una ceremonia oficial y pública en los Estados Unidos.
Este es el caso de Sally Priesand, nacida el 27 de junio de 1946, en Cleveland, Ohio. Hija de un ingeniero civil Irving y de su esposa Rosetta. Sus padres eran miembros de una sinagoga conservadora donde observaba la actitud tradicional de que el lugar de cada mujer es el hogar criando hijos.

De niña, Sally quería ser maestra y a la edad de 16 años decidió que lo que deseaba era enseñar el judaísmo. Nuestro personaje se graduó en Literatura Inglesa en la Universidad de Cincinnati en 1968 y posteriormente, en 1971, obtuvo la licenciatura en Letras Hebreas, en el Hebrew Union College-Jewish Institute of Religión que se encontraba en la misma ciudad de Cincinnati. Un año después en el mismo Instituto logró la maestría en Letras Hebreas.
Ya desde que estudiaba en el Hebrew Union College, su ilusión era convertirse en rabino, aún por encima de su lucha feminista por los derechos de las mujeres, actividad a que se dedicaría más tarde. La determinación y el coraje de ser la única mujer que estudiaba para rabino, la concretaba con cuatro palabras: Di poco, haz mucho. Esa indiscutible vocación de Sally fue apoyada por sus padres.
En vista de que el Hebrew Union College, era únicamente para varones y no tenía dormitorios para mujeres, Sally tuvo que vivir fuera de la universidad. Sus compañeros de estudio la ayudaron grabando las conferencias a las que no podía asistir ya que en algunas ocasiones era invitada a dar pláticas acerca de su condición de primera mujer que estudiaba para rabino.
Cuentan quienes estaban cerca de ella, que muchas personas creían que estudiaba para convertirse en rebetzn, es decir en la esposa de un rabino. Tuvieron que pasar cuatro años para que la gente se diera cuenta de la firmeza de su propósito y de su seriedad por entrar a la Asociación Rabínica. Ella se dedicaba con ahínco al estudio porque sentía la obligación de sobresalir sobre todos sus condiscípulos para que nadie cuestionara su habilidad académica. Se propuso metas muy elevadas a fin de que no se tomaran como pretexto sus calificaciones para que la obligaran a dejar los estudios. Sally piensa que sus profesores fueron en general justos pero que si hubiera reprobado alguna materia hubieran reaccionado con un sentimiento de alivio. Todavía no podían aceptar la idea de que una mujer se convirtiera en rabino.
Nuestro personaje estuvo practicando de estudiante en sinagogas de Hattiesburg, Mississippi y de Jackson, Michigan, y cuando fue ordenada rabino el 3 de junio de 1972, fue la primera mujer del mundo reconocida oficial y públicamente por un seminario teológico. Otras mujeres que actuaban como rabinos, jamás fueron ordenadas oficialmente por seminarios teológicos, sino por maestros rabinos en privado, por lo que no eran reconocidas como tales. Cuando recibió su título de rabino, sus compañeros estudiantes, puestos en pie, le tributaron calurosa ovación en dicha ceremonia de ordenación.
Mientras transcurría este acto ella reflexionaba: Por miles de años las mujeres en el judaísmo fueron ciudadanos de segunda clase. No les era permitido ser dueñas de propiedades. No podían servir como testigos. No tenían derecho de iniciar el procedimiento de divorcio. No se les tomaba en cuenta para formar un "minian" (quorum de un mínimo de 10 varones indispensable para ceremonias religiosas y poder recitar el Kadesh u oración por los seres queridos fallecidos). Aún desde el punto de vista del judaísmo reformista, no se les permitía participar enteramente en los actos de decisión de la sinagoga. Con su ordenación quizá todo cambiaría. Una barrera más, posiblemente se había roto.
En su primer servicio, Priesand sirvió como rabí asistente en el Stephen Wise Free Synagogue en la ciudad de Nueva York, convirtiéndose después en rabino titular de la mencionada sinagoga. Durante sus años de estancia en este recinto religioso, ella condujo los servicios pronunciando un sermón en cada Shabat. Igualmente impartía clases en el instituto para adultos, supervisando los programas y participando en todas las reuniones del comité.
Ejercer como rabino titular no fue nada fácil para Sally Priesand. De las 12 sinagogas en las que había aplicado, nueve la rechazaron sin darle tan siquiera una entrevista. En agosto de 1979 le ofrecieron y aceptó el cargo en la congregación Beth-El en Elizabeth, Nueva Jersey, donde sirvió cuatro años. También llevó a cabo Bikur Jolim, visitas a los enfermos como capellán en el hospital Lenox Hill en Manhattan, Nueva York. Pero a pesar de sus logros, Sally sentía que había todavía mucho que hacer para lograr la igualdad entre hombres y mujeres en el judaísmo. Ella pensaba que la comunidad judía reformista debería dar la oportunidad a las mujeres para convertirse en líderes. Afirmaba que había una gran desproporción entre hombres y mujeres en los niveles superiores del movimiento reformista. Las mujeres tienen que tomar la iniciativa buscando y aceptando nuevas posiciones de autoridad en la vida de la sinagoga.
Desde 1981, nuestro personaje es la rabí oficial del templo reformista de Monmouth, Nueva Jersey. Ella es soltera y vive en Eatontown, en el mismo estado de Nueva Jersey. Ha sido tan eficiente y dotada de inteligencia y de otras cualidades, que siempre se le solicita su opinión en una amplia gama de temas y problemas. Es una incansable trabajadora que apoya al Equal Right Amendment y ha estado políticamente activa de varias causas ecológicas tales como la restricción a la construcción de plantas nucleares. También se ha dedicado a escribir diversos artículos sobre el tema y en 1975 publicó el libro Judaísmo en la Nueva Mujer.
La lucha de Sally Priesand por la igualdad y derechos de la mujer en el judaísmo ha dado sus frutos y desde 1972 en que fue ordenada hasta 1994, el Hebrew Union College ha ordenado a 771 rabinos de los cuales 185 fueron mujeres. Para este año 2000, se cree que el porcentaje será del 50 por ciento.
En 1978, Sally Priesand fue nombrada como mujer extraordinaria en logros personales por la Conferencia Nacional Judeo-Cristiana. Tal es el caso de esta dama sobresaliente que ha dado un nuevo giro dentro de un sector de la religión judía que avanza paso firme dando el lugar que le corresponde a la mujer que por milenios fue relegada a segundo término.

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