Rahel - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Rahel

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Rahel
 
Por: Manuel Levinsky
 
Ella, Rahel, poetisa hebrea de exquisita sensibilidad no usaba su apellido Bluwstein ya que todos sus poemas fueron rubricados solamente con el nombre de "Rahel". Fue una de las primeras voces auténticas de la moderna comunidad judía de Palestina. Su bella poesía contribuyó a moldear la cultura de lo que es hoy el Estado de Israel. Tan inspirada poetisa dedicó gran parte de su obra literaria a describir con una hermosura inigualable el Lago Kineret.
Rahel Nació en Saratov, un pueblo a orilla del río Volga, al norte de Rusia en el año 1890. Se educó en el pueblo ruso de Poltavia y su inclinación por la poesía se manifestó desde la edad de 15 años, cuando escribió sus primeros poemas en su idioma materno, el ruso. También estudió pintura.
En 1909 emigró a Palestina y se estableció en Rehovot, Eretz Israel, cuando tenía 19 años de edad. Durante su primer año en esa región, estuvo trabajando en Kineret, una colonia agrícola situada en la región sur del Lago que lleva su mismo nombre, fundada en 1908. También se le conoce con el Lago Tiberíades o Mar de la Galilea.
Una vez establecida en Palestina, Rahel decidió dejar su lengua materna para estudiar hebreo. Bajo la influencia de Hanna Maisel Shojat, considerada como una de las primeras pioneras sionistas, recibió entrenamiento para mujeres jóvenes en la propia colonia agrícola de Kineret. Ahí conoció a David Gordon, escritor hebreo, maestro del sionismo y un filósofo estudioso del agrarismo sionista, cuyos principios favorecían la distribución equitativa de la tierra.
Rahel emigró nuevamente a Rusia antes de la Primera Guerra Mundial, donde enseñó lecciones de primer grado a niños refugiados. Terminado el primer conflicto mundial Rahel regresó a Palestina en 1919 y se estableció en Degania A, colonia agrícola en Emek Yzrael, fundada en 1909 como el primer kibutz de aquella región de la Galilea, y el primero también de la comunidad judía de Palestina, que se encuentra en la ribera sur del Lago Kineret.
Fue tal su dominio del idioma hebreo que en 1920 escribió su primer poema en ese idioma dedicado a David Gordon y que intituló "Halokh Nefesh". Ahí mismo, en ese año Rahel se convirtió en la voz de los que se establecieron en ese Kibutz y sus inmediaciones. Su poesía y su prosa expresaron cabalmente sus sentimientos y sus anhelos. Fue entonces cuando surgieron estos bellos y poéticos pensamientos: "Pisamos la tierra que preserva las huellas de nuestro padre Abraham; oímos el eco de la palabra ancestral del Señor y yo voy a engrandecer su nombre".
Ella también escribió sobre el Lago Kineret que fue su máxima inspiración. Se dice que sus aguas han sido bendecidas con propiedades maravillosas, aunque una y otra vez habremos de regresar a esas sus aguas. ¿No será que nuestros hijos en tierras extrañas anhelan caminar por tranquilas orillas de ese maravilloso lago donde sus ancestros saciaron su sed?
Refiriéndose a los primeros judíos que se establecieron en la ribera del río Jordán, ella se expresó: "Mientras más pobre encontramos la comida, mayor es nuestra alegría cantada en nuestras jóvenes voces. Huimos del confort y aborrecimos lo material y dimos la bienvenida al trabajo pesado, al sacrificio y la privación, y a través de estos sentimientos santificamos el nombre de nuestra patria".
"El Lago Kineret no es únicamente una joya escénica, fragmento de geografía. Está interrelacionada por el destino de una nación. Desde sus profundidades nuestro pasado nos contempla con ojos innumerables y con innumerables labios habla a nuestros corazones".
Uno de los poemas más bellos de Rahel que se extendió por todas las comunidades judías de todo el mundo, convirtiéndose como muchos de sus otros poemas en canciones de grandes compositores musicales que han llegado al corazón de quienes los escuchan.
 
VE'ULAI
(Letra de Rahel música de Y. Sharet)
Ve'ulay lo hayu hadvarim me'olam,
Tal vez esto nunca había pasado
.
Ve'ulay
Tal vez
Me'olam, lo hishkamti im shajar lagan.
Tal vez nunca me levanté para ir al jardín
.
¿Le'ovdo beze'at Apay?
¿A trabajar con el sudor de mi frente?
Me'olam, beyamin arukim veyokdim
Nunca sucedió en los días largos
Shel Katzir,
de cosecha
,
Mimromey agala amusat alumot.
Cuando la carreta transitaba cargada de trigo
¿Lo natati koli beshir?
¿Nunca dejó oír mi voz en el canto?
Me'olam lo taharti bitchelet shokta
Nunca he contemplado el límpido
Uvetom
Azul del cielo
Shel Kineret Sheli...Oy Kineret Sheli,
Eres mi Kineret...Oh mi Kineret
,
¿Hehayit oh jalamti jalom?
¿Existes en realidad o eres tal vez un sueño?
 
Otra exquisita poesía de Raquel que canta con melodiosa voz al Lago Kineret, se intitula precisamente "Kineret" cuya música fue de la eminente compositora Nahomi Shemer, de quien es la célebre canción "Yerushalayim Shel Zaav" (La Jerusalén de Oro) En ese poema Rahel describe la belleza apacible del Lago Kineret mientras observa a la distancia las Alturas del Golán.
En su libro "Viviendo con la Biblia" Moshe Dayan nacido en Degania A. fue amorosamente cuidado en la década de los veinte por la poetisa Rahel, cuando tenía cinco años de edad. Se refiere a ella en los siguientes términos: "Su semblante noble y pálido continúa fresco en mi mente hasta este día".
Rahel se enfermó de tuberculosis en esa época y tuvo que dejar de cuidar a Dayan y a otros infantes del kibutz. Le encomendaron un nuevo trabajo más fácil, mientras estaba bajo tratamiento, pero su organismo no respondió a las prescripciones médicas y se debilitaba constantemente.
Los doctores del Kibutz le aconsejaron dejar Degania para ir a un clima más saludable, pero ella amaba profunda y apasionadamente a su kibutz del alma y a su Lago Kineret y no acató las opiniones médicas a pesar de su enfermedad, la cual se agravó y en el año de 1931 dejó de existir tan excelsa poetisa.
Rahel plasmó su poesía en un estilo moderno fácil de entender. La crítica ha hecho notar que su obra literaria contiene líneas líricas simples y claras, que suenan casi musicalmente, algo poco común en la poesía hebrea. Sus poemas fueron cortos pero con una mayor presencia elegiaca. Un crítico expresó que sus versos sobre todo en su etapa final reflejaban efectos nostálgicos, y pesimistas por la enfermedad que la aquejaba.
Todo ese agridulce de su obra literaria la hizo convertirse en inmensamente popular. Fue una poetisa de las más importantes del idioma hebreo y se le considera un valor nacional del moderno Estado de Israel. Como ya se dijo, a varios de sus poemas se le ha puesto música, dándoles una vigencia permanente. Rahel, eminentemente culta, tradujo poesía rusa, francesa, e idish al hebreo.
Dos libros de su obra "Zafia" y "Mi-Neged" fueron publicados en 1927 y 1930. Un tercer libro "Nevo" fue post-mortem en 1932. En 1935 su poesía fue coleccionada en Shirat Rahel.
Moshe Dayan, gran admirador de Rahel expresó: "Hay un significado muy profundo en la poesía de Rahel que sólo pude entender años después cuando supe de las luchas en su vida, pero aun siendo niño, hubo un poema que me conmovió llamado "Rahel, la Matriarca", lo leía como una historia bíblica. Me encantó su contenido, su ritmo, sus líneas líricas cortas y su fantasía. Tomé sus palabras por lo que valía y las creí, supe que esas palabras eran la verdad"
Así era Rahel.
 
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