Para abrir todas las puertas - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Para abrir todas las puertas

Colección y Consulta

Para abrir todas las puertas


Por: David Amato

La educación como medio para obtener conocimientos e impartir habilidades y destrezas, es el término más usado.
Hoy más que nunca es ésta una importante herramienta para integrar las cualidades sicológicas y sociales a una armoniosa personalidad.
En todo el mundo la educación ha sido siempre el tópico favorito en los discursos hablados y escritos. Las recientes generaciones han abundado en resaltar la importancia de la educación para enfrentar y resolver las complejidades de la existencia humana.
La educación puede abrir las puertas que conducen hacia la felicidad y el bienestar. Los estadistas a menudo entienden la necesidad de cambio, pero es difícil para los políticos penetrar al verdadero significado del cambio.
En sus primeros años como nación, Estados Unidos fue afortunado en contar con una buena cantidad de instruidos y educados recursos humanos que hablaban públicamente y usaban la pluma como arma, enfatizando la importancia que tiene la educación para proteger al individuo, a la comunidad, al Estado y a la nación de la ignorancia.
Entre estos valiosos recursos humanos se encontraba Daniel Webster, líder político y diplomático norteamericano que escribió: "El conocimiento no comprende todo lo que significa el término de educación. Los sentimientos deberán ser disciplinados, las pasiones refrenadas, la verdad y las causas dignas deberán ser inspiradas; los sentimientos religiosos deberán ser infundidos y una moralidad pura inculcada bajo todas las circunstancias. Todo esto es lo que comprende la educación".
Ya que el desarrollo del carácter es el gran objetivo de la educación, el cómo vivir y hacerlo pacíficamente con nuestros semejantes es importante para la estabilidad social. Aristóteles, el filósofo griego, mantuvo que el papel de la juventud para lograr tales metas debería ser enfatizado: "Todo aquel que ha meditado en el arte de gobernar a la humanidad debe estar convencido de que la suerte de los imperios depende en la educación de la juventud".
El autor norteamericano Charles Varle, escribió en una ocasión: "La educación es la compañía que el infortunio no puede deprimir ni el crimen destruir ni el enemigo quitar ni el despotismo esclavizar... Sin ella ¿qué es el hombre? Un espléndido esclavo, un tranquilo salvaje".

Albert Einstein dijo sobre una persona tal:

"Él semeja más a un perro bien entrenado
que a una persona armoniosamente desarrollada".


Regreso al contenido | Regreso al menu principal