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27/09/2017
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Moshé Sharet

Colección y Consulta

Moshe Sharett


Por: Manuel Levinsky


Moshe Shertok, quien luego de la independencia de Israel cambiaría su apellido  por el de Sharett y así habremos de llamarlo  en el espacio de este artículo, fue el creador de una tradición diplomática israelí, que representó al país con dignidad y dedicación durante la primera y difícil época del naciente  Estado de Israel.
Moshe Sharett nació en Jersón, Rusia en 1894 y llegó a Eretz Israel en 1906 a la edad de 12 años, por lo que se le puede considerar como uno de los primeros integrantes de la generación crecida en Israel que logró ascender a puestos   de responsabilidad en el movimiento sionista. Más tarde el mismo Sharett relataría: "Cuando aún era un niño en Rusia, el primer mapa que vi fue el de Palestina y la primera ciudad que aprendí a señalar con mi dedo infantil fue Jerusalén".

Los Sharett se contaron entre los primeros constructores de Tel-Aviv, levantada  sobre las arenas de Jaffo en 1909. El niño Moshe fue uno de los primeros alumnos del Liceo Herzlía, primera escuela secundaria hebrea del mundo y formaría parte de   la primera generación que terminaría sus estudios en 1912, dos años  antes de la Primera Guerra Mundial.
Moshe junto con un grupo de jóvenes estudiantes recibieron la influencia del escritor que dictaba cursos en idioma y literatura hebrea, Yosef Jaim Brenner. Asimismo los pensadores y teóricos de la segunda Aliyá, Aarón David Gordon y Berl Katzenelson,    los atrajeron por el papel que asignaban como medio de la liberación y basamento de regeneración judía.


En 1913 Sharett viajó a Constantinopla para estudiar allí la carrera  de Derecho en la Universidad Otomana. De regreso a su hogar y después de terminada la guerra en 1918, se abrió una nueva era para el Yishuv de Eretz Israel. La Declaración    Balfour, el arribo de la Comisión Sionista precedida por el Dr.  Chaim Weitzmann; la corriente de jóvenes inmigrantes que llegó al país, la libertad de expresión generada a la caída del régimen otomano, todo presagiaba una nueva  época   de actividad pública a la que Sharett se lanzó con  todo el vigor de su juventud y el ardor de su temperamento combativo.
En el año 1931, Jaim Arlósoroff, un hombre político surgido de las filas del movimiento sionista, de los congresos sionistas y de las organizaciones obreras palestinenses, fue electo miembro del Ejecutivo de la Agencia Judía en Jerusalén.     Para aceptar ese cargo puso como condición de que Moshe Sharett, que entonces era colaborador del diario laborista "Davar", fuera su secretario adjunto del Departamento Político.
La colaboración entre ambos hombres fue muy productiva. La capacidad política de Arlósoroff, ligada al profundo conocimiento del mundo árabe de Sharett fue beneficioso. La erudición del uno y el sentido político del otro, formaban un     equipo perfecto.
En el año 1933 muere asesinado en la playa de Tel-Aviv, Jaim Arlósoroff. Sharett es nombrado Jefe del Departamento Político de la Agencia Judía. Ese mismo año Hitler llega al poder en Alemania. En 1939 estalla la Segunda Guerra Mundial     y en 1942 los ejércitos alemanes comandados por el general Rommel se acercaban a Alejandría. A iniciativa de Moshe Sharett se formaron batallones judíos de defensa. Sharett iba de reunión en reunión para tranquilizar a la gente de que    no  todo estaba perdido y que el enemigo no llegaría a tocar la frontera de Eretz Israel.
En 1945, en el mismo año de la terminación de la Segunda Guerra Mundial, se fundó en El Cairo la Liga Árabe. Gran Bretaña prohíbe la entrada a Eretz Israel de los judíos salvados de los campos de concentración de Europa, que culminó     en la epopeya del "Exodus". La Haganá organiza el movimiento subterráneo de resistencia y Sharett forma parte de su unidad militar. También los grupos clandestinos como Irgun Tzvai Leumi y Stern, jugaron un papel importante en la terminación     del mandato inglés.

El 29 de junio de 1946 el ejército inglés rodeó el edificio de la Agencia   Judía y detuvo a todos sus ejecutivos con Moshe Sharett a la cabeza. Fueron internados en el campo de Latrún.








Nuestro personaje organizó un levantamiento de todos     los presos y cuatro meses más tarde fueron dejados en libertad, a tiempo  para participar en el primer Congreso Sionista en Basilea, después de la guerra.
Cuando el gobierno británico decidió en 1947 someter el problema de Palestina a la ONU, Sharett fue el alma de la delegación que representó a la Agencia Judía en la magna asamblea, para que fuera aprobada la creación de un Estado Judío.      El 14 de mayo de 1948, nuestro personaje se unió a Ben Gurión firmando la Declaración de Independencia del nuevo Estado de Israel y le correspondió a Sharett ocupar el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, en el primer gobierno del     naciente  Estado.
Ben Gurión sorprendió a sus colegas del gobierno y a todos los ciudadanos de Israel en diciembre de 1953, al anunciar su decisión de abandonar el cargo de Primer Ministro y retirarse al kibutz Sede Boker. Lo sucedió en el cargo Moshe Sharett,      ocupando además del de Primer Ministro, también el de Relaciones Exteriores. Viajó para entrevistarse con Molotov en la Unión Soviética, con Foster Dulles en los Estados Unidos, con Harold Mac Millan, en Inglaterra y con Antoine Pinay     en  Francia. De este último país consiguió armamento que sirvió a Israel para triunfar en la Guerra del Sinaí. También visitó México, donde fue recibido con todos los honores como correspondía a su alta investidura.
En junio de 1956, Sharett presentó su dimisión al gobierno, rehusando aceptar ningún otro puesto en el gabinete. Se dedicó a sus antiguas actividades culturales. En 1960 fue elegido por el Congreso Sionista, Presidente de la Agencia Judía      y Presidente de la Organización Sionista Mundial. Sharett tenía gran autoridad sobre la gente del movimiento Sionista. Fue un maestro de ella y un líder reconocido.
Por su enfermedad sólo estuvo pocos años al frente de estos importantes cargos. Debilitado y sujeto a una silla de ruedas,  trataba de mantener el ritmo prodigioso de su actividad. Luchó contra la muerte con la misma tenacidad de que dio pruebas     durante su larga carrera política. Finalmente en el año de 1964, a los 70 años de edad dejó de existir este extraordinario  personaje. Los funerales se convirtieron en la manifestación de amor y admiración de toda una nación y  de    todo un pueblo.



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