Moisés Hess - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Moisés Hess

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Moisés Hess


Por: Manuel Levinsky

Ahora que tantas cosas van cayendo en el olvido, es oportuno evocar la memoria de Moisés Hess, el gran socialista internacional, el historiador genial y de profundo apego por la condición judía, el vaticinador de la restauración nacional del pueblo de Israel. Ni Hess ni sus obras son únicamente un episodio histórico, un fenómeno perecedero o un material de archivos literarios. La creación nacional y la pluma de Hess están íntima y profundamente ligadas a nuestro presente y a nuestros problemas. Estos problemas son el socialismo, el judaísmo y el pueblo de Israel.
Nuestro personaje nació en Bonn, Alemania, el 21 de enero de 1812 y recibió el nombre de Israel Moritz, aunque jamás lo empleó, prefiriendo adoptar el nombre hebreo de Moisés. Sus padres fueron judíos religiosos, descendientes de rabinos. Eran comerciantes y estudiosos. Emigraron a Colonia en 1816 donde ya había una comunidad judía de 150,000 almas. Moisés quedó en Bonn a cargo de su devoto abuelo, cuya notable personalidad influyó sobre él en forma marcada. El temor a Dios, el orgullo judío, los vastos conocimientos hebreos, la fe en el pueblo de Israel y el amor a Sión que le transmitió su abuelo, dejaron una profunda huella en el alma del talentoso y despierto niño.


En 1826 su padre lo llevó a Colonia donde encontró un clima por completo diferente. Los jóvenes de su edad estaban imbuidos de cultura laica, conocían la literatura alemana y financiera. El joven Moisés leyó ávidamente esta literatura profana provocándole un profundo conflicto anímico que logró superar, encontrando la paz interna.
En 1830 ingresó a la universidad pero no terminó sus estudios. En su carácter de estudiante se adhirió al movimiento revolucionario alemán que era una mezcla de anarquismo, comunismo y socialismo. Hess se sintió atraído hacia la revolución socialista por su temperamento judío. Dadas sus ideas revolucionarias no hubo armonía en su hogar y entonces decidió abandonar los lares paternos. Viajó a Inglaterra y luego a París, regresando por fin a pie a Alemania, donde trabajó durante algún tiempo como maestro en una aldea vecina a la ciudad de Metz. El padre se reconcilió con su hijo y lo introdujo en sus negocios en la ciudad de Colonia, pero los libros de contabilidad no le interesaron y pronto los reemplazó por obras de Spinoza y Hegel. Del primero recogió su influencia, fue su discípulo y heredó de él la concepción sionista, del segundo recibió el concepto del idealismo filosófico.
Su primer libro publicado en 1837, fue la "Historia Sagrada de la Humanidad" en la que se da a conocer como comunista, afirmando que en el mundo reinarán la felicidad y el amor si la libertad y la igualdad marcan el camino.
En 1840 un episodio que afectó profundamente su vida. "El Escándalo de Damasco" que sacudió a la judeidad del mundo entero. En ese año, desapareció de Damasco un monje capuchino y los franciscanos propagaron la voz de que los judíos lo habían asesinado a fin de utilizar su sangre para la Pascua. El escándalo terminó con el ajusticiamiento del gobernador de Damasco, Sherif Pascha. Esta calumnia determinó en él un mayor arraigo de su raíz judía.
En 1841 publicó la obra "La Triarquía Europea", ganando fama de radical y en la que esboza un plan de federación europea y en 1843 colaboró con Marx y Engels, constituyendo una triada en la que Marx es el hombre de acción, Hess el pensador y el visionario y Engels el profundo filósofo. En 1845 publicó junto con Engels la primera revista alemana dedicada a asuntos obreros "Espejo de la Sociedad".

En 1848 estalló la revolución en Alemania. En la ciudad de Baden se produjeron cruentas batallas entre los soldados prusianos y los revolucionarios. Nuestro personaje tomó parte activa en ellas. Fue condenado a muerte por el tribunal de la reacción. Huyó a Suiza y se radicó en Ginebra. En ese mismo año se publicó el "Manifiesto Comunista" basado en las especulaciones económicas materialistas, bien alejadas de la concepción idealista de Hess por lo que sobreviene una ruptura con Carlos Marx.






Cuando Lasalle fundó la "Sociedad General de Trabajadores Alemanes", Hess lo secundó. A partir de 1849, Hess tomó parte activa en los trabajos de la Internacional, publicando en 1851 un folleto titulado "El Juicio Final del Viejo Mundo Social". Con dicho folleto concluyó la primera época revolucionaria.
En 1853 se estableció en París y en 1859 estalló la guerra entre Italia y Austria. En la lucha librada por Italia para sacudir el yugo extranjero que la oprimía, vio Moisés Hess un indicio vaticinador de la redención política del pueblo judío, como nación soberana de Eretz Israel. En febrero de 1882, Hess regresó a su casa en Colonia. Aquí se produjo el cambio más importante de la vida de Hess. El gran socialista judío proclamó la idea de la nacionalidad judía. En ese mismo año apareció su libro "Roma y Jerusalén" escrito 22 años después de la calumnia de Damasco que le recordó que era hijo de un pueblo castigado y perseguido.
Aunque la idea de un Estado Judío no es original de Hess, ya Spinoza en el siglo XVIII previó posibilidades de retorno de los judíos a Eretz Israel. Sin embargo, él vislumbraba en su mente la creación de un suelo patrio para los judíos. Moisés Hess fue una de las personalidades internacionales más descollantes del siglo pasado. Fue también un pensador revolucionario de gran envergadura y un político del pueblo de Israel. Tan extraordinario personaje falleció en París en el año de 1875.
Transcurrieron 22 años y en la ciudad de Basilea, Suiza, fue creado en 1897, el Estado Judío por el creador del sionismo político Teodoro Herzl, quien escribió en su diario el 2 de mayo de 1901 "Cuando leí el libro de Hess "Roma y Jerusalén" me entusiasmé mucho y quedé admirado. ¡Cuán sublime y noble era ese hombre! Todo lo que hemos intentado ya fue concebido en su libro. Desde la época de Spinoza el judaísmo no produjo una personalidad del calibre de Moisés Hess, olvidado y empalidecido". .
Moisés Hess viene a ser el hijo pródigo que retorna al hogar, que retorna al pueblo judío. Hizo su camino desde que se publicó el "Manifiesto Comunista" hasta la idea de un hogar propio para el judío, un hogar propio con todos sus atributos de soberanía política. La figura de Moisés Hess es un faro de luz en la tiniebla del desconcierto.





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