Meir Dizengoff - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Meir Dizengoff

Colección y Consulta

Meir Dizengoff

Por: Manuel Levinsky

Quienes han visitado la bella ciudad de Tel Aviv, seguramente habrán paseado por ese vital nervio urbano que es la impresionante calle Dizengoff. Sus cafés al aire libre, sus modernos comercios, sus populares librerías, causan la admiración de los turistas y el orgullo de sus habitantes, al igual que la fuente electrónica "Agam" que con sus múltiples juegos de aguas, luces de colores y música, constituye un atractivo especial para la gente que se aglomera en torno de ella. En esa concurrida y cosmopolita vía, se mezclan israelíes, inmigrantes y visitantes de todas las clases sociales. También ponen una nota característica el ir y venir de soldados con sus uniformes de campaña. Así es Dizengoff, llamada también "la vitrina de Tel Aviv".

Hagamos un poco de historia y veamos por qué tan concurrida e importante calle lleva ese nombre. Todo empezó en la ciudad de Yaffo en 1906, tres años antes de la fundación de Tel Aviv, cuando Meir Dizengoff con un pequeño grupo crearon una sociedad llamada Ahuzat Bayit con el propósito de erigir un barrio judío moderno. Las condiciones en que vivían los judíos en la citada localidad de Yaffo, (unas 5,000 personas de los 30,000 habitantes) eran muy precarias pues todo ese enclave urbano era sucio y mal cuidado por las autoridades turcas.
En el mismo año de 1906 empezó la construcción del colegio "Herzlía", el primer establecimiento secundario hebreo en Palestina. La construcción de dicho colegio dio gran impulso al desarrollo de la localidad y muchos judíos se apresuraron a construir viviendas cerca del que sería un importante centro educativo.

La tarea de Meir Dizengoff como impulsor de la sociedad Ahuzat Bayit, constructura del nuevo barrio no resultó nada fácil. Asimismo, el gobierno otomano veía con malos ojos la concentración de judíos en un esfuerzo común. Dizengoff tuvo que luchar en contra de una naturaleza hostil, desierta y calurosa. Con la arena hasta las rodillas, no perdía el entusiasmo que sabía muy bien inyectar a sus compañeros de ésta, al parecer, extraña aventura de construir casas en un sitio completamente desértico. A veces se preguntaba: "¿Quiénes éramos nosotros para alterar allí el orden de la Creación? Estas dunas se formaron a lo largo de siglos y milenios ¿Con qué energía llevaríamos adelante tan magna tarea?".
Sin embargo Dizengoff sacaba fuerzas de flaqueza y estimulaba a todos los que lo rodeaban para que no sucumbieran ante el desaliento y siguieran adelante tan agobiante trabajo.
En 1909, la sociedad Ahuzat Bayit compró 104 mil metros cuadrados en los médanos que había al norte de Yaffo y el 11 de abril del mismo año colocó la piedra fundamental de la primera casa del nuevo barrio. Centenares de obreros iban a su trabajo diario y las obras en construcción tomaron singular incremento, tanto así que al año siguiente, el 21 de octubre de 1910, una asamblea general integrada por los primeros habitantes del nuevo barrio acordaron darle el nombre de Tel Aviv (Colina de la Primavera) tomado del libro de Teodoro Herzl, Altneuland (Vieja y Nueva Patria).

Con Meir Dizengoff al frente, Tel Aviv florecía y se desarrollaba. Cada construcción que se añadía era tenida por un importante acontecimiento público. Cuando en 1911 quedó terminado el edificio del colegio "Herzlía", comenzaron a fluir muchos estudiantes de otros sitios. El colegio que en un principio contaba con 17 alumnos en pocos años creció hasta tener 800. El colegio Herzlía ejerció una gran influencia sobre la vida cultural de Tel Aviv así como la de muchas grandes comunidades judías de la diáspora.
Meir Dizengoff se identificaba cada vez más con Tel Aviv. Su fe le decía que se habría de desarrollar y de extenderse atrayendo a su seno a todas las fuerzas creadoras que estaban latentes en el pueblo judío, ya sea de la ciencia, del arte y todas las ramas de la actividad humana. En efecto, Tel Aviv pronto se convirtió en el centro de la actividad de la población judía de Palestina, tanto en la vida política, como en la económica, social y cultural de la comunidad.
Pero también había grandes obstáculos en esta labor titánica de Dizengoff. Los árabes, ante el progreso de Tel Aviv, sentían gran envidia y muchos aspiraban a borrarla del mapa. Sin embargo la autodefensa que se había organizado daba a los pobladores una sensación de seguridad.

En 1914, cuando estalló la Primera Guerra Mundial, surgieron nuevas dificultades pues el gobierno turco que se puso al lado de Alemania y Austria, decidió expulsar de Eretz Israel a todos los judíos que fueran ciudadanos de países extranjeros. Meir Dizengoff que había nacido en Akimovzi, Besarabia, en 1861 y emigrara a Israel en 1905, también fue expulsado. Esto motivó que se interrumpiera el progreso de Tel Aviv.
Pero cuando el sur del país fue conquistado por las tropas inglesas al mando del general Allenby, los habitantes de Tel Aviv retornaron de su exilio entre los cuales se encontraba el propio Dizengoff. Con renovados ímpetus promovieron el progreso de su barrio convirtiéndose nuevamente en centro de la comunidad judía.
En 1919, dos años después de la Declaración Balfour, ya había en Tel Aviv unos 15,000 habitantes. Pronto surgieron plantas industriales, talleres, comercios y empresas. En junio de 1921, el gobierno del Mandato Británico confirió a Tel Aviv la categoría de municipio independiente y un año más tarde fue designado el primer tribunal municipal.
Meir Dizengoff veía ante sus ojos como Tel Aviv se iba convirtiendo en una hermosa y próspera ciudad. ¡Valió la pena tanto esfuerzo, tanto entusiasmo, tanto cariño y tanta fe puesta en un proyecto que en un principio parecía un sueño!
En el mismo año de 1921, con toda justicia, Meir Dizengoff resultó electo primer intendente de la ciudad, colaborando así en su desarrollo y progreso hasta 1925, año en que renunció a su puesto para volver a él tres años después. De hecho cuando se habla de la “época Dizengoff”, ella abarca desde la fundación de la ciudad hasta su fallecimiento.

Nuestro personaje donó su casa, una de las más antiguas de la ciudad, levantada en la avenida Rothschild para que se estableciera en ella un museo de arte. Después de su muerte, ocurrida en 1936, el nombre de Meir Dizengoff quedó como símbolo y fiel constructor de la ciudad de Tel Aviv.




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