Los judíos en la historia de Macedonia - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Los judíos en la historia de Macedonia

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Los judíos en la historia de Macedonia
Entrevista a Tzanko Serafimov


Por: Jacques Biteff (Bulgaria)

El entrevistado es redactor en jefe de la revista "Macedonia" publicación de temas históricos, políticos y culturales, es además Presidente de la Editorial "Orbel", autor de las colecciones poéticas "Río" y "Camino de la Piedra", y del libro dramático "Verano 1014" sobre los tiempos del rey búlgaro Samuil.
 Los hechos en la vecina Macedonia, han concentrado la atención del mundo entero. Para los lectores de la revista "Foro" presento esta entrevista que se relaciona con la vida de los judíos en la región. Tuve la fortuna y posibilidad de contactar con el especialista histórico y político de los Balcanes señor Tzanko Serafimov, resultado lo siguiente:



J.B.- Vuestra revista se llama «Macedonia» y se publica en Sofía en idioma búlgaro: ¿por qué?
T.S.- Desde el siglo XIV los búlgaros han sido una población importante en muchas provincias de Macedonia. Independientemente de ello, viven griegos, turcos, albaneces, judíos, etc. Un dato curioso es el hecho de que el cristianismo por primera vez lo recibieron los búlgaros que vivían en Macedonia. La escritura eslava que ahora se emplea en Rusia, Ucrania, Bielorusia, Serbia y Mongolia, fue creada en el siglo VII de nuestra era, gracias a dos hermanos de nombre Kiril y Metodi, quienes eran búlgaros nacidos en Salónica. El renacimiento de la historia búlgara, también da comienzo en Macedonia, por lo que este país es inseparable históricamente de Bulgaria. Por eso nuestra revista tiene este nombre.
J.B.- ¿Puede usted explicamos la influencia que el búlgaro tuvo en la creación del estado macedónico?
T.S.- Como ya cité, por muchos siglos en la provincia de Macedonia vivía una población búlgara por largos períodos. Desde el siglo XIV a finales del XIX, la península Balcánica estaba bajo el dominio turco. Después del desmoronamiento del Imperio Otomano, los pueblos liberados restablecen sus estados. Las fronteras de la nación búlgara eran las más largas territorialmente hablando, pero los intereses de las grandes potencias obligan a no crear una nación tan grande en la región de los Balcanes que pudiera tener una política independiente, por ello decidieron crear la provincia de Macedonia. Esto da lugar a hechos muy sangrientos en los primeros años del siglo XX.

Se registran por parte de la armada búlgara, grandes combates de liberación a favor de sus hermanos en Macedonia, pero por un tratado firmado en Neuil en 1919, una pequeña parte del noreste de Macedonia forma parte oficial de Bulgaria, pero en Macedonia del oeste se establece un gobierno serbio; en el sur se da prioridad a los griegos, por lo que los búlgaros quedan repartidos en varias entidades.

En Serbia se empieza a luchar políticamente para asimilar a los búlgaros a Macedonia del oeste. Estos hechos ocasionan grandes reacciones despertando luchas revolucionarias de liberación y al final de nuevo entran en la administración búlgara.
En la segunda guerra mundial Bulgaria es aliada de Alemania y después de los sucesos que Hitler comandó, Yugoslavia y Grecia sufren derrotas y sus tierras se devuelven a Bulgaria por el período 1941 al '44. Después de la guerra se restablece un estatu quo previo a la guerra, por lo que la parte oeste forma parte de Yugoslavia nombrándose una nueva república. Mediante decreto del Presidente Tito se crea una nación que podríamos llamar Macedonia con literatura y lengua propia. La suerte de los búlgaros fue cruel, sufriendo una vida forzada ante estos hechos nacionalistas.
En tiempos recientes todos sabemos que Yugoslavia se desmiembra en 1990, fundándose una república llamada Macedonia, en un marco de constantes luchas entre macedonios y albaneces. Esta lucha es el resultado de lo irreconciliable que han sido el cristianismo y el sector musulmán. Sin duda esta lucha es provocada por fuerzas que persiguen sus propios intereses y una política de globalización mundial.
J.B.- En un principio dijo usted que en la provincia de Macedonia vivían búlgaros, pero también vivían judíos. ¿Desde qué tiempos se establecieron los judíos en Macedonia?

T.S.- Los análisis históricos demuestran que desde el primer siglo de nuestra era en esa región vivían muchos judíos. Por esto entendemos la actividad mesiánica del apóstol Pavel, con sus sermones efectuados en sinagogas de Salónica, Filipe, Ber, Corinto y otras poblaciones.

Posteriormente también confirmamos su presencia en Salónica, pues en el siglo XII Benjamín de Tudela pudo encontrar a 500 familias judías. Además había pequeñas comunidades judías en Mitrasi, Drama, Zahra, Cávala, etc. Para el tiempo de las invasiones turcas en el siglo XIV, muchos judíos desaparecieron y los que quedaron se reunieron con judíos que venían de España después de la expulsión en 1492.
Más adelante se sabe que la comunidad judía del sur de Macedonia -cerca de la costa egea- se les permitía realizar actos de comercio, no así en la Macedonia del oeste donde difícilmente eran admitidos. Por esto en las grandes ciudades como Veles, Prilep, Ohrid, las comunidades judías no existían.
En el siglo XVII, las comunidades judías más grandes se situaban en la península Balcánica, alcanzando gran prosperidad. Según Jadgi Caifa, los judíos de la ciudad de Salónica eran educados y ricos comerciantes e industriales. Ellos desarrollaron artesanías, banca comercial y construyeron varias escuelas, algo que no existía bajo el Imperio Turco. En la gran escuela de Salónica había 200 maestros que atendían a más de 1000 alumnos, de los cuales salieron grandes personalidades.
En la mitad del siglo XVII surgieron malos entendidos religiosos entre los judíos de Salónica, por lo que una parte se inclinaron a favor del gobierno islámico. Hicieron dos comunidades que se les conoce como los «cono» y «caballero». Los caballeros resultaron buenos comerciantes y tenían grandes puestos dentro del gobierno turco; los conos a diferencia de los primeros, se dedicaron a oficios de mucho menor rango, por lo que económicamente no prosperaron.
Sólo hasta el inicio del siglo XIX los judíos de Macedonia pudieron alcanzar una buena vida económica. Para fines del mismo siglo en Salónica existían 55000 judíos, casi la mitad de la población total. En Bitolia, vivían 500 judíos muy pobres bajo las mismas condiciones que las comunidades de Strumiza, Ber y Costur. A fines de ese mismo siglo se destaca al crecimiento social y económico de las comunidades de Scopie y Sere.
En general los judíos de Macedonia se mostraban indiferentes en las luchas de los búlgaros contra el turco conquistador. Sólo cuando ellos fueron víctimas de la política imperial islámica, empezaron a tomar cartas en el asunto y muchos de ellos ayudaron con dinero al movimiento revolucionario. Alberto Zonikeen, escritor americano publicó en 1906 un libro llamado «Confesión de un revolucionario macedonio» en el que describe la organización que existía en el movimiento revolucionario, citando nombres judíos en la ciudad de Bitolia como Rafael e Ysrael, quienes formaban parte del movimiento. Rafael Camji era un rico comerciante en el que confiaba la organización. Asimismo amigo de los búlgaros macedonios fue el corresponsal judío -de origen ruso- del periódico «Taims» León Chemanov.
En la primera mitad del siglo XX, por lo general los judíos de macedonia vivían bien ocupando puestos importantes; si revisamos algunos archivos veríamos que gran parte de las firmas de varias ciudades grandes pertenecían a judíos como: Menajem, Ysaac, Benmayor, Beraja, Gateño, etc. Otro hecho que comprueba lo dicho, es la construcción de la sinagoga en Nevrocop, la ciudad en que usted y yo nacimos, gran sinagoga que fue construida gracias al judío búlgaro Jacques Asseo, también con la participación de la firma «Hermanos Gateño» que vienen resultando parientes de usted señor Biteff. También en esa misma ciudad habían personas famosas, entre otras, en el magisterio, como Luci Gateño.
J.B.- He sabido que en la segunda guerra mundial, Bulgaria salvó de la muerte a muchos judíos. Siendo así ¿por qué los judíos de Macedonia eran enviados a campos de la muerte en Polonia?
T.S.- En primer término quiero manifestar que la salvación de los judíos de Bulgaria fue promovida por los macedonios búlgaros de la ciudad de Kustendil. Este hecho tiene algo de historia, pues los judíos de esa ciudad habían luchado con los búlgaros para su liberación. Yakov Barujov y Haim Rajamimov, habían entablado estrechas relaciones con luchadores de organizaciones revolucionarias, por eso, cuando los tentáculos de Hitler alcanzan a Bulgaria con la iniciativa de mandarlos a los campos de la muerte, Vladimir Curtev e Yvan Momchilov, empiezan una acción de salvamento. Ellos estaban al frente de la delegación de Dimitar Peshev -vicepresidente del Parlamento búlgaro- siendo él, el que pudo influir a 42 diputados para que rechazaran la deportación de judíos de Bulgaria. Su ayuda la demostró ante el general Nicola Jekov -uno de los más cercanos a Hitler en Bulgaria- frustrando varios de los preparativos de transporte que se habían efectuado en el sur de Bulgaria.
Por otro lado en Macedonia sólo fueron salvados los judíos que vivían en las fronteras búlgaras (en la región de Pirin). Macedonia del sur que antes de la guerra colindaba con Grecia y Macedonia del oeste (que era parte de Yugoslavia), lamentablemente no se pudo hacer mucho pues existía una organización más apegada al hitlerismo.
J.B.- ¿Sabe usted cuál es el papel de los judíos hoy en día en Macedonia?
T.S.- Como señalé gran parte de ellos fueron deportados en la segunda guerra mundial, pero algunos de los judíos de Macedonia del sur, después de la guerra pudieron partir hacia Israel. Los que quedaron en Bulgaria tuvieron la posibilidad de vivir libremente con sus creencias, de acuerdo a las condiciones cambiantes de un gobierno socialista. En el joven estado de Macedonia (anciana república yugoslava) el judío más conocido es Lasar Moisov, anciano dirigente yugoslavo de tendencia comunista. Por los judíos que viven en Macedonia del sur (parte de Grecia de hoy) lamentablemente no tengo mucha información.
J.B.- Señor Serafimov, le doy las gracias por esta entrevista y espero que en otra podamos comentar otros asuntos que interesan a los lectores de la revista «Foro».
T.S.- Cuando usted guste.


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