José de los Ríos Amador - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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José de los Ríos Amador

Colección y Consulta
José de los Ríos Amador
 
Por: Manuel Levinsky
 
Fue un extraordinario arqueólogo, historiador de la literatura y crítico español. Aunque no era judío, merece ser partícipe de mis semblanzas ya que dedicó su obra principal al estudio de la historia política, social y literaria de los judíos en España y Portugal. Fue profesor de filosofía y literatura en la Universidad de Madrid, miembro de la Real Academia Española, Inspector de Instrucción Pública y miembro de las Cortes.

Este gran personaje nació en Baena, España en 1818. Es autor de algunas producciones literarias poco conocidas, como Epístolas y Romances al modo del Duque de Rivas; El Rey y la Iglesia, obra que trata sobre Pedro Primero; La arrogancia francesa, una interesante obra que tiene relación con el duelo entre Renato de Anjou y Alfonso V de Aragón.

Pero sus obras más importantes son los Estudios históricos, políticos y literarios sobre los judíos de España que se publicó en Madrid en 1848 y se tradujo al francés en París en 1861 y la Historia social, política y religiosa de los judíos de España y Portugal que viene en tres volúmenes y se publicó en Madrid en 1875 y 1876, que no es sino una ampliación de la obra citada anteriormente. Y no sólo esas dos obras, dedicadas exclusivamente al estudio de la Historia de los judíos de España y Portugal, sino también sus dos otras obras importantes, Historia critica de la literatura española que tiene siete volúmenes y fue publicado en Madrid, en 1861 a 1865 e Historia de la Ciudad de Madrid publicado en dos ediciones en 1862 y 1864, esta última en colaboración con Juan de la Rada, contienen muchos datos valiosos sobre los judíos españoles.

Amador de los Ríos fue el primero en llevar a cabo el estudio de la historia de España basándose en los documentos de los archivos generales. Trata de mostrar la estrecha relación entre los judíos españoles y el país en que vivían y la participación tan considerable que tuvieron en la vida política, social y literaria de ese país. Esa tendencia del historiador se muestra ya claramente en las líneas de la introducción a los Estudios:

"Apenas podría abrirse la historia de la península ibérica, considerada ya política, ya civil, ya literariamente, sin encontrar en cada página algún nombre o hecho memorable de esa raza que hace ya cerca de dos mil años aparece errante en medio del mundo, sin patria, sin hogar y sin templo, para que se cumplan las Santas Escrituras. Las crónicas de los reyes, las historias de las ciudades, los anales de las familias, están llenos de acontecimientos en que el pueblo proscrito ha tenido una parte más o menos activa, apareciendo unas veces con las antorchas de la civilización en su diestra, siendo estas objeto de encarnizados odios y sufriendo siempre la suerte amarga que en expansión de sus crímenes la había reservado el cielo..."

Y a continuación dice:
"Fácil nos sería poner aquí un largo catálogo de producciones en donde se han pintado caracteres, ya verdaderos, ya falsos, de aquella raza… Pero con dificultad podrá entre nosotros hallarse una obra, en que se haya tratado de estudiar a los descendientes del rey profeta, durante la larga permanencia en España, teniendo en cuenta sus leyes, sus costumbres y las relaciones que guardaban con el pueblo cristiano. Este trabajo no se ha intentado, todavía ofrece el aliciente de la novedad... Esto que decimos del estudio histórico político del pueblo hebreo, el cual es tanto más importante cuanto que envuelve, por decirlo así, de la cultura de la nación española, generalmente hablando, puede más propiamente referirse al de la literatura rabínica o judaica, literatura de pocos conocida, desdeñada de algunos y de casi todos mal juzgada."

Dos preocupaciones dice Amador de los Ríos, que es necesario combatir hasta lograr desvanecerlas, han sido causa de esa indiferencia y desprecio hacia todo cuanto tenga relación con la ciencia y literatura de los judíos españoles, y son los siguientes:

"Habíase supuesto que los descendientes de Judá, entregados siempre a las cábalas del comercio, llegaron a España a caer en un grado de barbarie reprensible; y esta creencia, a que dio margen por una parte el odio que se profesaba a los hebreos y por otra la opinión de respetables escritores, que habían apellidado víboras parricidas a las escuelas fundadas en la península por los hijos de Hizkías, apartando a nuestros humanistas y literatos de un estudio en que se hallaba interesado el de la civilización de nuestros padres, hundió en el polvo multitud de títulos gloriosos para la nación española… quizá con fuerzas suficientes para comprender tan importantes tareas. Pero los que así han pensado... han desconocido enteramente la historia del pueblo judío que halló acogida en la península ibérica... dejando sólo el idioma nativo las discusiones dogmáticas y la explicación de la moral que se desprendía del Talmud y de la Mishna, los que se dedicaron al cultivo de las letras, se valieron al fin de las lenguas latina y castellana, así como antes habían usado de la arábiga, para expresar sus pensamientos..."

Es la obra del historiador español, pues tanto por la tendencia imparcial y liberal que muestra como por los muchos datos que ofrece, y pese a algunos errores debidos a que recurre quizá con demasiada frecuencia a Rodríguez de Castro, que no constituye fuente muy segura, de considerable valor para todos los que se interesan por la historia de los judíos en general y de los judíos españoles en particular. Por esa razón, las obras de Amador de los Ríos han constituido rica fuente para estudios posteriores, como por ejemplo, los de Graetz y .de muchos otros historiadores judíos.

Su mérito consiste en haber sido el primero en emprender el estudio de la historia judía en España basándose en la historiografía española. Sin embargo sus puntos de vista son frecuentemente erróneos y está demasiado influenciado por los prejuicios que tanto abundan en el material histórico de la península ibérica.

José de los Ríos Amador fue un personaje asombroso, un historiador de la literatura, que supo demostrar la importancia de la presencia judía en España. Falleció en Sevilla en 1878.

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