Jascha Heifetz *s/Violinistas Judíos Aclamados P 30*s - Intelecto Hebreo

Son las:
27/09/2017
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Jascha Heifetz *s/Violinistas Judíos Aclamados P 30*s

Colección y Consulta

Intérprete: Jascha Heifetz
Parte final del Rondo de Mozart

Jascha Heifetz (1901-1987)


Por: Víctor Contente (Argentina)

Con la venia del lector, prescindiré de los consabidos
datos biográficos, que son por demás ya conocidos y solicitaré
licencia para analizar algunas opiniones no tan difundidas,
que su vida artística también ha suscitado

Es un buen inicio el recordar que en 1913, cuando Heifetz contaba a la sazón solamente 12 años de edad y en ocasión de interpretar el "Concierto en sol opus 26 de Max Bruch" en el "Gewandhaus" de Leipzig, el eximio y afamado violinista Fritz Kreisler, le dijo a su no menos famoso colega Efrem Zimbalist, la legendaria frase que registró la historia: "Tú y yo haríamos bien en tomar nuestros violines y romperlos sobre nuestras rodillas".
Estas opiniones de tan destacados intérpretes del violín, aunque Heifetz fuera todavía un niño, corroboran que fue, y sin lugar a dudas uno de los más destacados violinistas del mundo durante el siglo XX; por su maravilloso dominio del instrumento. Pero todo esto que acepto sin reservas, no justifica el que haya sido llamado con frecuencia "el rey de los violinistas" y hasta algunas veces "el más grande violinista que jamás haya existido" ¿No es esto un tanto irrespetuoso hacia los virtuosos que le precedieron, como asimismo hacia sus propios contemporáneos?
En respuesta a estos muy halagüeños calificativos y sin dejar de reconocer su ponderado virtuosismo, puntualizaré aquí algunos aspectos no tan comentados sobre su ejecución, lo que al menos hace aparecer como acertado, el leer primero y decidir después.
Hay quienes manifiestan que no es posible en música hablar del "mejor intérprete" de un determinado instrumento, sin aclarar de cual compositor se trata, de que época en la vida del mismo, y por supuesto de que época en la vida del intérprete. Parece razonable el pensar que los disímiles estilos de los muchos compositores clásicos conocidos puedan ser ejecutados con igual maestría por un mismo intérprete, dado que éste tiene también normalmente su propio estilo, el cual se identifica en mayor o menor grado con determinado o determinados compositores. No podemos concluir este aspecto sin considerar que en toda opinión juega también un papel preponderante la óptica de quien emite la opinión, quien habitualmente tiene también sus propias preferencias. Establecidas todas estas variables aparece como más prudente el hablar de "uno de los mejores" o del "eximio"; "sin calificar nunca a nadie como el mejor".

Hasta este punto creemos contar con el beneplácito del lector, y de ser así podemos aspirar a que nos acompañe en algunas de las críticas que sin perjuicio de los muchos elogios, también correspondieron a Jascha Heifetz.
Karl Flesch, el famoso maestro de maestros, consideró entre varios conceptos favorables "que su digitación y su arco pueden compararse a una máquina funcionando al máximo de su velocidad, tan pronto como un botón fuera presionado". Si aceptamos esta manifestación aun calificándola de algo exagerada, vemos que coincide con la acusación de "frialdad" de Henry Prunières, el reconocido crítico musical de La Ópera de París. Al respecto e intercalado en un contexto decididamente elogioso; Harold C. Schonberg, crítico musical del New York Times y premio "Pulitzer" de crítica ; explica "Que es muy posible que se le haya atribuido dicha frialdad en función de su comportamiento imperturbable cuando estaba en escena. Heifetz jamás sonreía ni cambiaba de expresión; jamás balanceaba el cuerpo, ni movía exageradamente su brazo derecho; y nunca se involucraba físicamente con la música."
Es un hecho conocido la grabación del doble concierto en "Re" para dos violines , cuerdas y continuo - BWV 1043, de Bach, en la cual Heifetz ejecuta él sólo las partituras correspondientes a ambos violines, acompañado por la Orquesta de Cámara Víctor, bajo la batuta de Franz Waxman (HMV DB6892/3). Lo que para algunos fue un ejemplo de perfección y destreza, para otros sólo fue una treta y una demostración mecánica de poca seriedad musical, en la cual se confundió el arte con un mero exhibicionismo. Reconociendo que el timbre del primer violín no es idéntico al del segundo, pero aun tratando de ser lo más ecuánime posible, puedo afirmar que esta grabación quedó en la historia más como un alarde de tecnicismo que como una obra maestra musical.
Todos sabemos que Jan Kubelik, el gran violinista checo (1880-1940) brilló con singular éxito en su meteórico ascenso hacia la fama. Pero lo que seguramente no ha de ser tan conocido es el hecho de que a principios del siglo pasado la mayoría de los violinistas jóvenes tendían a copiar el estilo de Kubelik en la ejecución de los pasajes rápidos, consistente en no sacrificar la calidad y la limpieza de la digitación en aras de una mayor velocidad, respetando "il tempo" marcado por el autor. Heifetz eclipsó estos conceptos desarrollando una vertiginosa velocidad, mayormente no indicada, pero que invariablemente arrancaba aplausos y vítores de la mayoría del público. Tal situación además de desvalorizar injustamente a Kubelik, provocó la ruina de muchos violinistas que en su afán de imitar a Heifetz, fueron poseídos por el "demonio de la velocidad", logrando solamente hacer más confusa su digitación, lo que arruinaba la musicalidad del pasaje al tiempo que también frustraba la carrera del intérprete. Y es aquí donde se plantea el gran interrogante. ¿Qué es preferible, otorgarle a un pasaje una velocidad extraordinaria, o interpretar fielmente las indicaciones de tiempo y fraseo del autor? Con la moderada permisividad habitualmente otorgada al intérprete, aparece como correcta la segunda alternativa. En caso de extralimitaciones tendríamos siempre la impresión de que la obra es del autor pero en "un arreglo hecho por el propio intérprete".
Fue ésta una apretada síntesis de elogios y críticas, que procura llegar al convencimiento que para el género humano no existe la perfección absoluta sino que sólo el tender a ésta lo más posible. Y si finalmente coincidiendo con estos conceptos llegamos también a la conclusión que Heifetz fue un eximio instrumentista, uno de los mejores, "pero que en ningún caso fue el mejor"; este artículo habrá logrado su cometido.

Algunas grabaciones preferidas: Fantasía escocesa opus 46 de Max Bruch, con O. Ellis (clavicordio) y La Nueva Orquesta Sinfónica de Londres, dirigida por Malcom Sargent.  (*Víctor-A630720 - LM2603 +ADD RCA 61745) - Aires Gitanos Óp. 20 Nº1 (Zigeuner- weisen) de Pablo de Sarasate con la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Sir John Barbirolli. (* HMV DB32I2 - Víctor 15246 +ADD EMIC 64251 ) - Introducción y Rondó Caprichoso op. 28 de Saint-Saëns (*HMV DB2580 - Víctor 14115 +ADD EMIC 64251).- Habanera op. 83 de Saint-Saëns ambas con la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Sir John Barbirolli (*HMV DB3211- Víctor 14115 +ADD EMIC 64251) - Concierto en "La" opus 82 de Alexander Glazunov con la Orquesta Filarmónica de Londres dirigida por Sir Jolm Barbirolli (*HMV DB2196/8 - Víctor 8296 /8 +ADD EMIC 64030.

* Grabaciones originales en 78 RPM - + Regrabaciones digitales en disco compacto.-
ADD = Analógico-Digital-Digital.- HMV = His Master's Voice.-

Bibliografía: Margaret Campbell "The Great Violinists" -Dominique Gili "The Book of the Violin" James Creighton "Discopaedia of the Violin" - Harold C. Schonberg "Los Virtuosos" F.C. Chang "Visiting Cards of Violinists" ....II

Regreso al contenido | Regreso al menu principal