Gaby Brimmer - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Gaby Brimmer

Colección y Consulta

Gaby Brimmer


Por: Dafna Opalín

"Aquí nací, en la Ciudad de México, en la ex - región más transparente,
el 12 de septiembre de 1947 padeciendo parálisis cerebral la cual me impide valerme
físicamente por mi misma,
sin embargo con el leve movimiento del pie izquierdo
escribo todo lo que se me cruza por la mente".

Así empieza describiéndose a sí misma Gaby Brimmer, la hija de inmigrantes judíos austríacos, cuya enfermedad no le permitía hablar ni moverse, a excepción de su pierna y pie izquierdos. Con la ayuda de su devota Nana Florencia, Gaby aprendió a comunicarse deletreando las palabras con su pie en un tablero alfabético que estaba sujeto de su silla de ruedas. De ahí a la máquina de escribir fue tan sólo un paso, pues encontró su vocación en las letras a los 8 años de edad impulsada, en un principio, por su maestra de primaria Margarita Aguilar.
Cobijada en la intelectualidad de su padre y envuelta en la sensibilidad de su madre, poco a poco, fue penetrando en el mundo literario. En 1964 ingresó a la Secundaria 68, una escuela ordinaria a diferencia de la primaria que la cursó en el Centro de Rehabilitación Músculo Esquelético. Fue ahí que conoció a Jorge Aguilar Mora, poeta y maestro de Lengua Española, quien la introdujo en la poesía y que la alentó a escribir sus primeros poemas: "...recuerdo cuando mi madre descubrió uno de ellos, lo leyó y con lágrimas me instó a seguir escribiendo y comenzar la recopilación de cada escrito, ya fuera de la escuela o personal, porque ella pensaba en un libro mío."
En 1967, Gaby ingresó a la Preparatoria 6 al mismo tiempo que sufría la pérdida de su padre: "...fue traumante para mí pues además del amor que me daba, era mi guía en varios aspectos de la existencia humana". Un año después, el 2 de octubre de 1968 la marcaría nuevamente, pues se identificó plenamente con el movimiento estudiantil y reprobó los asesinatos injustificados que se produjeron entonces: "...la existencia de miles de mexicanos no fue la misma, al menos yo no sería lo que era antes y en mi poesía lo reflejaba todo". Fue así como en 1971 ingresa a la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde cursa tan sólo 3 semestres de la carrera. En 1974 se reinscribe a la carrera de Periodismo, pero por los obstáculos arquitectónicos que presentaba la Máxima Casa de Estudios, tuvo que suspender una vez más su educación al 3o semestre de haberla comenzado.
Por aquel entonces, antes de cumplir los 30 años de edad, mayo 1977, Gaby adopta una niña a quien llamará Alma Florencia, convirtiéndose así en una feliz madre soltera: "Vivir en México quiere decir muchas cosas, ser o no ser, revolucionaria, feminista, anti yanqui, hippie o todo lo contrario...". Por su parte, la madre de Gaby siguió juntando cada escrito que Gabriela realizaba hasta que en 1979, vio su anhelo materializado en la autobiografía de su hija, la cual se logró con la ayuda de Elena Poniatowska.
Gaby recuerda que sus más severas críticas provenían de su madre y de Rosario Castellanos "... recomendaba, para escribir bien, hay que ser claros y precisos". Pero esas apreciaciones tuvieron su fruto puesto que en 1980 se publicaron sus libros de poemas y cartas. En ese mismo año, conoció a Luis Mandoki, un director cineasta que intentaba llevar a la pantalla grande la vida de Gaby Brimmer, siempre y cuando fuese ella misma quien escribiera el argumento de la película. Escribirlo le tomó 8 meses pero no fue sino hasta 1987 que la película se estrenó. Esta cinta de casi dos horas de duración, obtuvo la nominación del Oscar por la Mejor Actriz de Reparto, la argentina Norma Alejandro, quien interpreta el papel de Florencia, la nana que dedica su vida a Gaby.
"Poco después escribí los cuentos de mujeres que viven distintas situaciones pero con un común denominador, que es la soledad y la falta de alternativas. Estos cuentos los recopilé después de la muerte de mi madre y de haber tenido que madurar más".
"En un deseo por ayudar a quienes tienen el cuerpo en mil pedazos y la mente libre, o por ocuparme en otros asuntos más terrestres..."
; en 1989, Gaby funda la Asociación para los Derechos Humanos de Personas con Alteraciones Motoras (ADEPAM, I.A.P.); en esta Asociación se da servicios de trabajo social, médico, psicológico, fisioterapia, terapia ocupacional, alfabetización primaria y secundaria, así como preparatoria abierta, intermediación para el trabajo, además de actividades recreativas y culturales. Es así como se hace merecedora, el 24 de abril de 1995 de "La Medalla al Mérito Ciudadano"; el 25 de mayo de 1996 el cargo de Vicepresidente de la mesa directiva de la "Confederación Mexicana de Limitado Físicos y/o Representantes de Deficientes Mentales A.C.", y en junio de 1997 del cargo de "Representante del Comité de Mujeres de la Región Latinoamericana".
Pero fue el pasado lunes 3 de enero, que entre las 7 y las 8 de la mañana, la vida de Gaby se extinguió inesperadamente, "... con todo y sus limitaciones, fue una persona muy sana. Tenía una fuerza increíble; ...pasó una fiesta de fin de año muy bonita con sus amigos y todavía el día 2 en la noche, tomó una siesta, leyó un poco y escribió... posteriormente se durmió y ya no despertó ".
El legado más importante que nos puede dejar un ser como Gaby, es que a pesar de todos los impedimentos, físicos o imaginarios, que podamos encontrar a lo largo y ancho de nuestras vidas, no existe justificación alguna para no hacer lo que debemos, queremos y tenemos que realizar. Gaby fue un ejemplo de que toda regla tiene su excepción y no por azares del destino, sino por una voluntad que sobrepasa las fronteras de la realidad: "... sé que no puedo correr, pero con mi pensamiento puedo volar en fracción de segundos al más distante de los lugares; se me dificulta hablar, pero mis libros, mis cartas y mis poesías hablan mucho por mí; mis manos tal vez no puedan hacer una caricia y sin embargo he sabido amar como mujer, como madre y como amiga ".
A Gaby Brimmer le sobreviven su hija Alma Florencia, su hermano Henry y su inseparable Nana Florencia. A todos ellos: Gracias por enriquecernos con la maravillosa vida de Gaby.

"Cuando me vaya
no quiero que me lloren
ni que se aflijan.

Cuando me vaya
la tierra me recibirá
con los brazos abiertos... "

Gabriela Brimmer

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