El Edén de Wall Street - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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El Edén de Wall Street

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 El Edén de Wall Street

 
Por: Jacobo Wapinski, Monterrey, N.L.
Dios puso al hombre en el Edén con la tarea de "trabajarlo y cuidarlo" (Génesis 2/15). Con el tiempo, Adán tenía un árbol productor de manzanas que intercambiaba por otros productos. Posteriormente, pidió prestado para sembrar más árboles, con el primero en garantía. Todos ganaron; había más fruta, los pintores pintaron árboles, los poetas se cobijaron bajo su sombra, el jilguero le cantó a la primavera.
 
Atraídos por la "Gran Manzana", llegaron los hombres de Wall Street. Les ofrecieron dinero fácil a los compradores de frutas. Después, vendieron esos préstamos a otros que los vendieron a otros. Pronto, todos compraban frutas infladas de precio y no de nutrientes. Las alacenas se llenaron de fruta sin consumir. Un día, alguien empezó a cobrar. Fue el principio de la gran hambruna; el hombre fue expulsado del paraíso.
 
Además de incitar a referencias bíblicas, la dificultad financiera de EUA revivió el debate de las bondades o maldades del capitalismo y de dos de sus características: el libre comercio y el acceso a capital internacional. Los defensores del capitalismo creen que el mercado funciona de acuerdo a leyes naturales. Guiadas por la genética del afán de lucro, millones de pequeñas decisiones del conglomerado humano son afluentes en el gran río que baña de bienestar la cuenca de la Civilización. Para los detractores, la codicia del capitalismo salvaje termina empobreciendo a la mayoría, creando diferencias económicas aberrantes y crisis económicas como la actual.
 
Durante la reciente Reunión de la ONU se criticó el modelo del capitalismo como camino al bienestar. Los líderes de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, encontrarán en los problemas financieros internacionales un buen aliciente para la intervención del gobierno en la economía. Para China y Rusia servirá de acicate a su política de capitalismo autoritario y en países como México, proporcionará más municiones en la batalla contra las reformas a PEMEX y a los monopolios del Estado.
 
Para el mayor defensor del libre mercado, EUA, se presenta la paradoja que el gobierno se posesionará de activos normalmente asignados a la empresa privada, como Fannie Mae y Freddie Mac. La deuda gubernamental se incrementará exponencialmente, en un rescate similar a nuestro FOBAPROA. Aunque falta escribir los últimos capítulos, la actividad financiera futura en EUA será distinta a la actual. Además, se derrumbará la legitimidad de las recomendaciones de Washington, directas o a través de organismos como el FMI, el Banco Mundial, la OMC y en tratados de comercio bilaterales, de liberar los mercados financieros a la par de los de productos.
 
¿Será Prometeo encadenado, por tratar de llevar el fuego del liberalismo económico a los hombres? ¿Regresaremos a economías cerradas, con altas tarifas aduaneras y bancos nacionales como motores del desarrollo?
 
Es importante distinguir entre mercados de bienes y servicios, y los financieros. Los primeros fueron la puerta de apertura para la reciente globalización y seguramente seguirán acrecentándose, afectados ahora por baja en actividad económica pero no en su lado conceptual. Regresar a mercados locales protegidos no es tema de debate actual. Adán seguirá intercambiando manzanas mesopotámicas por cacao mexicano.
 
Sin embargo, una mayor liberalización de mercados financieros mundiales seguramente será contenida, a la luz de los resultados. Para países como el nuestro, las prioridades siguen siendo invertir en infraestructura, educación, salud y en conservar mercados financieros regulados, antes que en futuros de mercados, commodities, fondos de cobertura. Todavía está muy reciente la herida del efecto tequila, provocada por falta de crédito, la cruda después de la fiesta de los 90's.
 
La calma llegará después de la tormenta financiera en EUA, es seguro. Entre manzanares caídos se incubarán descendientes de las actuales víboras de Wall Street, que nos incitarán a probar de nuevo derivados financieros de frutas prohibidas, mermeladas y postres extraordinarios. Bien regulados, serán de buen provecho. Mientras eso sucede, me comeré mi manzana red delicious, de importación, de mi refrigerador mexicano, de exportación. ¡Mmmhhh!
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