El Batallón de San Patricio *s - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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El Batallón de San Patricio *s

Colección y Consulta

Banda de gaitas del
"Batallón de San Patricio",
en la Embajada de México en Irlanda.

El Batallón de San Patricio *s


Por: Bill Landau

Ansiedad existencial por la guerra, donde la mayoría de personas, aunque alejadas del teatro bélico, sufren de depresión y angustia, más -diría yo- de lo normal, dadas las circunstancias inciertas por las que atravesamos. No recuerdo una época desde el "glorioso Valium" que haya yo dispensado más Tafil, el tranquilizante de moda.
En esas circunstancias me encontraba cuando en el lapso de un mes vi dos películas de género armado que me parecieron interesantes por su contenido histórico, aunque artísticamente, me parecieron excelentes. La primera fue "Las Pandillas de Nueva York" de Scorsese, y la segunda "Kedma" del director israelí Amos Gitai. No siendo el tema central de las dos películas, y sin embargo existe una relación bastante obvia, por lo menos para mí, en el hecho de que tanto los irlandeses que desembarcaban en Nueva York huyendo de la gran hambruna que azotó Irlanda en los 1840s. como los inmigrantes judíos que desembarcaban en Palestina a finales de 1947 y principios de 1948, eran inmediatamente enviados al frente sin ninguna preparación militar cayendo muchos de ellos en batallas que eran libradas por sus patrias adoptivas, sin siquiera haber sabido como utilizar las armas.
La enseñanza de la Historia mexicana dedica muy poco espacio al fenómeno del llamado "Batallón de San Patricio". Historia marginal a lo mucho, pero con un alto dejo de intriga, deserción y brutal justicia militar. Según Carlos Mayer, historiador, surge durante la Guerra de Invasión Norteamericana de 1846-1848, un grupo de extranjeros que van a luchar por la causa mexicana, ellos fueron los voluntarios irlandeses de la Legión Extranjera del Batallón de San Patricio, en su mayoría irlandeses, pero habían también ingleses, escoceses, polacos, españoles, alemanes, americanos e inclusive uno o dos negros.
Desde el punto de vista historiográfico, vale la pena analizar las motivaciones multifactoriales que originaron esta traición a las filas del ejército norteamericano. En la película de Scorsese se aprecia el hecho que los irlandeses recién llegados a costas americanas eran inmediatamente usados como "carne de cañón" en la guerra contra México; como escasos veinte años más tarde lo serían en la Guerra Civil. Para poder librarse de la conscripción, había que pagar 300 dólares, cantidad que casi ninguno de los inmigrantes tenían.
Aquí un paréntesis. Ciento treinta años después, en Estados Unidos la mayoría que lucharon en Viet-Nam, eran blancos pobres o negros que no pudieron por formas convencionales o no convencionales, evadir la conscripción. En la Guerra del Golfo fueron los negros y quizá en la que viene serán los latinos.
Retornando a la pregunta de ¿por qué desertaron irlandeses?... Parte de la pregunta queda contestada por el odio que éstos sentían por los yanquis adinerados, de quien sólo sentían desprecio y escarnio. Este odio reprimido se desató en los disturbios callejeros que los irlandeses llevaron a cabo contra las autoridades militares y las clases pudientes en Nueva York. De esta forma Scorsese le da a la conducta de sus actores razones plenamente válidas desde el punto de vista psico-sociológico.
El Profesor Roberto Treviño de la Universidad de California en Sacramento, argumenta que los colorados (por su complexión pelirroja), pelearon como grupo bajo la Comandancia de John Riley en contra de las propias tropas que los conscriptaron. Muchos de ellos por razones religiosas también, ya que se identificaban con la población católica. Esta teoría pudiera ser marginalmente cierta ya que entre los "San Patricios" habían también católicos.
Es imposible que el General Antonio López de Santa Anna no haya sabido de los "San Patricios". Conociendo bien la astucia de Santa Anna, podría pensarse que al ver lo bien pertrechados que estaban los irlandeses con armas norteamericanas, decidió canalizar el odio que éstos sentían por los americanos por su xenofobia y racismo, agregando promesas de tipo económico, como una futura repartición de tierras y de riquezas.
La Historia de los "San Patricios" termina con la caída del Convento de Churubusco, cuando las tropas del General Anaya se rinden al Comandante norteamericano Twiggs. Al caer el puesto, Anaya pronunció su frase a Twiggs, cuando éste le preguntó por las municiones: "Si hubiera parque no estuviera usted aquí", y en ese momento comenzó el martirio de los irlandeses. Fueron juzgados, humillados, condenados y ejecutados por fin, mediante la pena de la horca.



En una repetición compulsiva de la Historia, la xenofobia, el racismo, así como las malas situaciones socio económicas, han engendrado y aun generan, ese odio que en esa historia marginal de México se representa por el sacrificio del "Pabellón de San Patricio".
Kedma, la película israelí de Amos Gitai, no sólo habla de la "carne de cañón" en que fueron convertidos los sobrevivientes del Holocausto que cayeron en batallas como Latrún en el corredor de Jerusalem, sino que también hace referencia al barco "Éxodo", no el romantizado de León Uris, sino el real, que llegó a las costas de Palestina a finales de 1947, pero que fueron utilizados sus sobrevivientes como arma propagandística ya que se conocía bien el hecho, que los ingleses en su bloqueo de Palestina, conocían bien los movimientos del "Éxodo" y se sabía de antemano que el buque sería, si fuera interceptado -como de hecho lo fue- regresado a Europa con su cargamento humano recién salido de los campos de la muerte nazi.
En aras de la Real Politik, o sea de la estrategia ampliada de un país, se han sacrificado y desgraciadamente se sacrificará al individuo. Recordando para finalizar, que el racismo, la xenofobia y la mala situación económica, engendrarán odios que en su momento serán muy difíciles de contener.

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