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27/09/2017
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Djerba

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Djerba


Por: Max Bery

Hace casi un año el nombre de Djerba salió a la publicidad en ocasión a un atentado que se produjo a la puerta de la sinagoga más antigua de África "La Ghriba", que causó unos 20 muertos (turistas alemanes en su mayoría), pero que no causó daños importantes a la sinagoga. Los autores de este atentado, pertenecientes al grupo terrorista "Al Qaeda" hicieron estallar un camión lleno de dinamita. Fueron arrestados recientemente por la policía tunecina.
Djerba es una pequeña isla de 514 km cuadrados, ubicada al sur de las costas tunecinas. Está separada de la tierra firme por una calzada construida por los romanos de 6 km de largo. Mencionada en la Odisea como la isla de los lotofagos, fue colonizada por los fenicios en el siglo IX a.C. y después sucesivamente ocupada por los romanos, los bizantinos y los árabes quienes convirtieron al Islam los berberiscos habitantes de la isla.






Sin embargo la islamización no alcanzó a los judíos que se concentraban en dos poblaciones de Essawani y Erriadh -hoy Hara Kebira y Hara Seghira-, en el norte de la isla. ¿De dónde procedían y cuándo llegaron estos judíos?... no se puede precisar porque no hay ningún vestigio o documento escrito apoyando la tradición oral.
Dichas tradiciones son varias y dentro de las más difundidas menciona que habrían llegado después de la destrucción del primer Templo de Jerusalem por Nabucodonosor en 586 a.C. También se dice que habían salvado ciertos manuscritos de las Tablas de la Ley y habían traído unas piedras del Templo, sobre las cuales se edificó más tarde el santuario de Ghriba, sinagoga que se volvió un lugar de peregrinación para los judíos de todo el mundo.
Más tarde, en el Siglo XV unos judíos expulsados de España por los Reyes Católicos, después varios grupos de judíos italianos procediendo de Livorna, llegaron a Túnez y algunos de ellos se instalaron en Djerba, especialmente en Hara Kebira. Entre los Siglos IX y XIX Djerba conoció muchos conflictos. La invadieron los Fatimíes de Mahdia, los Beduinos, los Germanos y los Normandos de Sicilia, los Almohadas de Marruecos, los Caballeros de Malta, los Genoveses, los Españoles, los nómadas continentales y los corsarios turcos. Después de volverse un terminus de caravanas y un importante mercado de esclavos, fue conquistado por los tunecinos. Actualmente es parte de ese país.
En total unas 18 olas de invasores se sucedieron en esta isla, todas barridas una tras otra por los vientos de la historia. El núcleo judío fue el único en mantenerse incólume a través de más de 2000 años de vicisitudes. Hoy día se encuentran en Djerba, musulmanes árabes, berberiscos y negros descendientes de los esclavos traídos del Sondan o del Níger, así como menos de 2000 judíos.
La sinagoga conocida como "Ghriba" (La Solitaria), construida en el Siglo XIII sobre los cimientos de un edificio más antiguo, no tiene patio. Está formada por una estructura compacta y totalmente cubierta, de un blanco resplandeciente. Las ventanas son azules. El interior se compone de una gran sala rectangular con las paredes revestidas con mosaicos multicolores. En el fondo de dicha sala se encuentra un armario o ejal que contiene los rollos de la Torá. Debajo del armario se encuentra un nicho que forma una de las estaciones de la peregrinación. Hay varias lámparas de aceite de plata que cuelgan en distintos puntos; tres de ellas se distinguen por su talla y su orfebrería que es más trabajada. Hay dos que se llaman de los rabinos y la de Sibila, la joven solitaria. El lugar hasta hoy se utiliza para rezos diarios y las fiestas importantes, así como para el estudio de la Torá. Después del atentado las autoridades tunecinas construyeron un pórtico a la entrada de la calle que lleva a la sinagoga en donde una guardia continua vigila el lugar día y noche.
Las leyendas sobre este lugar son numerosas. De un lugar desértico, que casi nunca se frecuentaba, los habitantes de Hara Sghira descubrieron con sorpresa que un día una muchacha fue a vivir a ese lugar; joven modesta y solitaria que nadie sabía de donde provenía. Una noche vieron llamas elevándose de la cabaña donde vivía, pero temiendo alguna magia, nadie se acercó. A la mañana siguiente se encontró el lugar y la cabaña reducida a cenizas, la joven muerta pero su cuerpo intacto e intactos los rasgos de su cara salvada de las llamas. Se averiguó que la joven extranjera "ghriba" era una santa y se construyó la sinagoga en el lugar mismo de su muerte.
Se cuenta también otra historia que menciona que a raíz de la destrucción del Templo de Salomón por Nabucodonosor, judíos de la casta de los Cohanim huyeron de Jerusalem llevándose una puerta (delet) y piedras del santuario. Dirigiéndose hacia el oeste se encontraron con una isla donde edificaron una sinagoga que llamaron "Ghriba" y un pueblo conocido por el nombre de "Dighet", alteración de "delet", para recordar la puerta del Templo. Este pueblo también llamado "Hara Seghira" (pequeña Hara) ha sido ocupado mucho tiempo por Cohanim. Por eso se dice que Djerba, es la pequeña Jerusalem, pues dicha leyenda confirma la antigüedad de la llegada de esos judíos fundadores que provenían de Tierra Santa y que en su mayoría eran sacerdotes.
La peregrinación a la Ghriba tiene lugar cada año del 14 al 18 de Iyar. Actualmente menos de mil acuden a las ceremonias que duran dos días. Algunos peregrinos reciben el encargo de sus parientes de llevar regalos y de hacer votos por ellos. Bajo el ejal, donde se encontró el cuerpo de la joven, depositan velas prendidas y un huevo en el cual se escribe el nombre de una muchacha casadera. Con el calor de las velas el huevo se endurece y al finalizar la peregrinación se recoge ese huevo y es llevado a la muchacha casadera que deberá comérselo.
Anteriormente Djerba proveía a Argelia, Libia y a Túnez de rabinos. Todos los grandes rabinos llegaban de esa población que fue un centro intelectual desde principios del Siglo XX, contando con seis tipógrafos que escribieron más de 600 libros en Hebreo, Arameo y Judeo-Árabe, autores todos oriundos de esa isla. El lugar era además de un centro religioso y de estudios, un sitio en donde existieron tribunales rabínicos, escuelas talmúdicas, bibliotecas y algunas otras sinagogas. Hoy sigue siendo un centro de fervor religioso, pero con el atentado del pasado año la visita de peregrinos se ha reducido. Antes llegaban al lugar más de diez mil correligionarios cuando hoy sólo asisten una décima parte.



Los 1,700 judíos que viven en la isla en medio de una población total de 125,000 habitantes, practican el comercio y la artesanía, sobre todo la joyería. Tienen un contacto afectivo continuo con Israel y Francia, países en donde residen la mayoría de los 120,000 judíos que la poblaban, no obstante que siempre han gozado de una total libertad religiosa. Los árabes se dedican a la pesca y también son artesanos; el turismo es la industria más importante y existen tres clubs Med y una veintena de hoteles de 4 y 5 estrellas, que atraen continuamente personas de Francia e Italia principalmente.
Hasta hoy existe una cooperación económica entre judíos y musulmanes y sobre todo un respeto mutuo entre ambas poblaciones. Los conflictos de Oriente Medio no los han afectado, aunque la segunda Intifada causó un distanciamiento de las dos comunidades, pero sin llegar a enfrentamientos.
Es realmente fascinante encontrar una isla africana aislada en el mundo árabe con una comunidad judía que ha sobrevivido por más de 2000 años y que ha podido mantener su fe y sus costumbres, demostrando además, que pueden existir convivencias pacíficas con sus vecinos, cuando en otras partes del mundo se constituyen como acérrimos enemigos.


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