Cuestión de Protocolo - Intelecto Hebreo

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27/09/2017
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Cuestión de Protocolo

Colección y Consulta

Cuestión de Protocolo
(Primera parte)


Por: José Brito (Tenerife, Esp.)

"Creo en el sol, aún cuando no brilla;
Creo en el amor, aún cuando no lo sienta;
Creo en Dios, aún cuando se mantiene en silencio".

Zvi Kolitz.

Marzo de 1.947 fue un mes diferente. Así tuvieron que pensarlo los miembros que formaban el equipo jurídico del fiscal de Estados Unidos. Todo surgió de improviso y mientras recababan información para los juicios de Nüremberg. Su tarea, monótona e interminable, consistía en ver y estudiar documentos; cuantos más, mejor. De esta manera la acusación sería más contundente. De pronto, una carpeta igual a tantas otras ya vistas y perteneciente al Ministerio de Asuntos Exteriores alemán les llama la atención: en su cubierta hay estampado un matasellos que dice: "Geheime Reich-sache (1)". En principio, nada ven de extraño en su contenido ya que se trata de simples actas de una reunión en la que participaron oficiales de las SS, funcionarios de la administración civil y miembros del Partido Nacionalsocialista. En total, quince altos cargos nazis. La sorpresa vendría luego, al leer detenidamente los documentos.
Con el devenir del tiempo y para vergüenza de las generaciones futuras, las actas en cuestión pasarían a la Historia con el nombre de "Protocolo de Wannsee(2)". Los miembros de la fiscalía estadounidense podían felicitarse ampliamente ya que por simple casualidad, habían encontrado el documento que simboliza, más que cualquier otro texto hallado hasta la fecha, la declaración emblemática y programática de cómo Hitler y sus secuaces llevaron a cabo el genocidio de los judíos europeos. También existía otra razón para congratularse: habían encontrado la única copia existente del documento, exactamente la número dieciséis de un total de treinta.
A finales del mes de noviembre de 1.941, Reinhard Heydrich ordenó a su subalterno Adolf Eichmann redactar unas extrañas invitaciones. La parte del texto que más nos interesa, indicaba que el mariscal del Gran Reich Alemán (en clara referencia a Goering), le había encargado realizar todos los preparativos organizativos y técnicos para la solución integral de la cuestión judía y presentarle una propuesta general a la mayor brevedad(3).
Así se hizo y las invitaciones se enviaron entre el 29 de noviembre y el 1 de diciembre. Los invitados de Heydrich eran hombres importantes, aunque ninguno de ellos con un poder equiparable al suyo(4). Se les dividió en dos grupos: por un lado estaban los representantes de ministros encargados de la cuestión judía, así como diferentes funcionarios que acudieron en representación de diversos ministerios. El otro grupo estaba formado por miembros del Partido nazi y de organismos de las SS, especialmente involucrados en cuestiones de tipo racial.
La reunión propiamente dicha tendría lugar el día 9 de diciembre de 1.941, en una dirección que supuestamente correspondía a las oficinas de Interpol situadas en 16 Am Kleinen Wannsee. No obstante, en un memorando posterior, exactamente fechado el 4 de diciembre, se cambió el lugar de celebración de la reunión por una casa de huéspedes de las SS sita en 56-58 Am Grossen Wannsee. Sin embargo, el 8 de diciembre, un día anterior a celebrarse la reunión, los colaboradores de Heydrich avisaron telefónicamente a todos los invitados de la cancelación de la misma por tiempo indefinido. ¿Cuál podría haber sido el motivo de semejante aplazamiento? Se barajan dos posibilidades. La primera es que la noche anterior había llegado la noticia del ataque japonés a Pearl Harbor. El Reich tenía que considerar las implicaciones políticas de un nuevo enemigo -Estados Unidos- , y esto suponía un amplio debate en el Reichstag(5) del cual Heydrich y varios de los participantes formaban parte. La segunda posibilidad de que la reunión se demorase pudo haber sido el repentino empeoramiento de las condiciones del frente ruso a comienzos del mes de diciembre de 1.941. Sea por el motivo que fuere, lo cierto es que la conferencia no llegó a celebrarse en la fecha prevista y que no se volvió a saber nada más de la misma hasta que el día 8 de enero de 1.942, Heydrich envió una nota a todos los anteriormente convocados expresando su disculpa por el aplazamiento indicando, a la vez, que la misma se celebraría el 20 de enero.
Creo que bien merece hacer un alto en el camino a efectos de comentar un hecho que, aunque ciertamente se aparte un poco del tema tratado, personalmente, me parece del mayor interés. Antes he expresado que la primera dirección dada para la celebración de la ya famosa reunión, había sido -supuestamente- la sede de las oficinas de Interpol. Es sumamente extraño que una organización policial de tal calibre y que se ha dedicado, por décadas, a perseguir el crimen organizado, haya tenido una enfermiza y complicada historia de relaciones y connivencias con el nacionalsocialismo. Veamos algunos ejemplos: en 1.939, Reinhard Heydrich, por entonces máxima cabeza visible de la Gestapo, es designado por votación presidente de Interpol. Cuando éste fue asesinado (o ajusticiado) en diciembre de 1.942, Himmler eligió a Ernst Kaltenbrunner, a su vez sucesor de Heydrich, como nuevo presidente de la institución policial en cuestión. En octubre de 1.946, Kaltenbrunner fue ahorcado en Nüremberg. Tras un paréntesis de aparente legalidad y sentido común en el momento de elegir a su jerarquía, de nuevo surge el escándalo en 1.956. Esta vez fue elegido máximo representante Jean Nepote, de quien posteriormente se supo que había colaborado durante la guerra con el gobierno de Vichy. No acabó ahí la cosa, también se descubrió que había sido oficial de las SS y que ¡Atención al dato! Había trabajado en las oficinas de Interpol en la zona de Wannsee. A pesar de tan tormentoso -y atormentador- pasado, siguió siendo presidente hasta 1.972. Aparte de lo anterior expuesto, es sumamente sugerente que la caza de criminales de guerra no haya sido nunca uno de los objetivos prioritarios de Interpol. Aseguran a todo aquel que quiera oírlo, que sus normas lo prohíben basándose en la ''naturaleza política" de los crímenes de los nazis y, por consiguiente, opuestos a los delitos contra la "ley común". Extraño planteamiento digno de tan extraña institución.
Pero…….. sigamos con el relato.
Wannsee, bello suburbio del sudoeste de Berlín, es, aún hoy, un lugar privilegiado. Despoblado mayoritariamente hasta la mitad del siglo XIX, comenzaría su despegue económico cuando el banquero Wilhelm Konrad decidió construir allí residencias lujosas para las clases pudientes, huidas de la capital debido al calor sofocante del estío. Durante los meses de otoño e invierno, Wannsee se sumía en un pacífico y bucólico letargo. En verano, emergía de sus cenizas y se convertía en bullicioso punto de reunión de directivos de grandes bancos e industrias, así como de una nutrida representación de científicos y artistas. La ciencia, el arte y el capital juntos en la misma mesa disfrutando indolentemente del dolce far niente estival.
El nombre de Wannsee, como toponimia, ha devenido con el paso de los años en claro sinónimo de terror, genocidio y vileza, aunque no necesariamente por este orden. Sin embargo, y aunque parezca irónico, por aquel entonces la expresión Wannsee se asociaba a la vida cosmopolita y tolerante donde cristianos y judíos, todos alemanes, vivían relativamente bien y en armonía unos con otros. Tal situación de amistad y concordia continuaba incluso después de la muerte: tanto judíos como cristianos eran enterrados en el mismo cementerio, de nombre Neue Friedhof, en cuyos muros aún se exhiben conjuntamente la cruz de Cristo y el Maguen David judío.
A partir de 1.933, la belleza y tranquilidad de Wannsee atrajo a innumerables altos cargos del partido nazi. Josef Goebbels, Walther Funk, Wilhelm Stuckart o el mismo doctor Morell, médico personal de Hitler, adquirieron propiedades allí(6).
Un importante número de fundaciones y organizaciones de clara ideología nacionalsocialista también se establecieron en la zona. Se sabe con exactitud que el Sicherheits Dienst (SD) o Servicio de Contraespionaje alemán, celebraba allí conferencias desde 1.936.
El domicilio donde por fin se celebraría la Conferencia estaba situado, como ya he dicho anteriormente, en el número 56-58 Am Grosse Wannsee, desde donde se tenía una vista privilegiada del mayor de los dos lagos existentes en la zona.
En principio, la maravillosa villa había pertenecido a Friedrich Minoux(7), cabeza visible del importante complejo industrial Stinnes. En 1.940, tras ser investigado por fraude, Minoux se deshizo de la propiedad vendiéndola a una -aparente- fundación de caridad, exactamente a la Stiftung Nordhav, perteneciente al SD. El propósito de dicha fundación consistía -o así lo parecía- en construir clínicas de reposo para miembros del SD, aunque hay varios historiadores que se inclinan a creer que en realidad era una fraudulenta tapadera para adquirir propiedades en nombre de Heydrich. Tras la cesión en mayo de 1.941 de la villa por parte de Minoux, ésta se convirtió en casa de huéspedes para los altos cargos del Servicio Secreto que visitaban Berlín.
Al escoger esta casa para celebrar la Conferencia, Heydrich optó claramente por un sitio donde rigiera sobre todo la informalidad. De hecho, el reclamo publicitario de la residencia la retrataba como un lugar donde había, entre otras cosas, "salón de música y juegos, amplia sala de reuniones y buena gastronomía, vino, cerveza y cigarrillos". Muy prometedor en conjunto. Aparte de todo eso, el precio era realmente módico: 5RM (Reichsmark) por noche, desayuno incluido.

Continuará.

1.- En lengua alemana: asunto secreto del Reich.
2.- Por similitud, el término Protokoll significa acta en alemán.
3.- Este particular encargo por parte de Göring, fechado el 31 de julio de 1.941, es considerado por muchos historiadores como el auténtico documento que dio inicia al genocidio.
4.- Note el lector que cuando se celebró la Conferencia en cuestión, Reinhard Heydrich lideraba la Reichssicherheithauptsamt, es decir la Oficina Principal para la Seguridad del Reich, más conocida por sus siglas RSHA, organismo integrador de la Geheime Staats Polizei o Gestapo; la Kriminal Politzei o Kripo; y la Sicherheits Eienst (SD) o Servicio de Contraespionaje. Aparte de lo anterior, ostentaba el cargo de Protector del Reich de los Territorios Checos Ocupados. Era, sin lugar a dudas, uno de los hombres más poderosos y temidos de toda Alemania. Lo más interesante de todo esto, es que sólo tenía 37 años.
5.- Parlamento Alemán.
6.- Otro de los eternos enamorados de la zona de Wannsee fue Albert Speer, el mismo que durante los juicios de Nüremberg entonó un lacrimoso y poco convincente mea culpa que le libro de la horca. Herr Speer, como muchos otros camaradas suyos, compró su propiedad en la zona mencionada por una cantidad de dinero irrisoria a expensas y detrimento de los antiguos dueños judíos.
7.- Contrariamente a lo expuesto por varios historiadores, Friedrich Minoux nunca prestó ayuda financiera a Adolf Hitler ni a su partido.

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