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27/09/2017
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Aportaciones de los judíos a la cultura alemana.

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Aportaciones de los judíos a la cultura alemana.


Por: Peter Katz

La emancipación (1820-1848) significó para los judíos europeos su ingreso y su participación en la Cultura Universal de la edad moderna. Hasta la aparición de la "Haskala", que fue un movimiento liberador estaban concentrados en ghettos sin derechos cívicos. Por la "Halajá", no podían leer obras escritas por "Apikorsim" -del griego Epicurio- tampoco escribían sobre temas universales, pues nadie se los iba a publicar. Eran brillantes en la literatura religiosa y rabínica. A lo largo de la diáspora surgieron grandes estudiosos, escribían constantemente sobre la interpretación de la Torá.

Costumbres de los judíos alemanes según J.J. Schudt, Jüdische Merkwürdigkeiten (1714).
Arriba: arreglo de vestimentas.
En medio: procesión de la novia.
Abajo: velada y fiesta de circuncisión.



Alemania fue país en donde la emancipación motivó más a los judíos a emprender el viaje a la iluminación, al conocimiento universal. En muy pocos años se llenaron las Universidades y los Institutos de Estudios Superiores en la nación germana de jóvenes estudiantes judíos. Las mismas comunidades ya habían abierto Gymnasiums, escuelas preparatorias, para facilitar a los jóvenes su ingreso a las universidades. Todavía no había "Numerus Clausus". Más tarde este freno restringiría severamente la entrada de estudiantes judíos. En algunas facultades su participación creció de cero a una tercera parte, en un corto lapso.

La aportación y participación de los judíos en la Cultura Alemana, hasta 1933, fue muy importante. Muy por encima de su proporción numérica porcentual. En 1933, vivían seiscientos mil judíos en la nación alemana que contaba con cincuenta y cinco millones de habitantes. Es decir que los judíos representaban un poco más de uno por ciento de la población. Esta proporción era similar a la de las comunidades judías en Francia y en la Gran Bretaña, en aquella época.

Sin embargo en las ciencias, en la investigación en los campos de la física, la química, la medicina, la presencia de los judíos era importante. El mismo fenómeno se presentaba en la docencia. Había un gran número de profesores judíos en las universidades, aunque casi siempre se les negaba la concesión oficial del título. En Alemania, el título de profesor era concedido por oposición ante síndicos. Los candidatos de religión judía no lo recibían. Pero muchos judíos dotados enseñaban de todos modos. Percibían menos sueldo y no tenían el privilegio que el título representaba. El judío estaba acostumbrado a esa situación, a ser considerado inferior desde siglos. Sin embargo perseveraba.

Ingenieros brillantes eran contratados por las industrias más importantes del país. Otros fundaron empresas por su cuenta con financiamiento de bancos, para explotar sus conocimientos o algún invento.

La empresa eléctrica más grande del país, la "A.E.G. Alegemeine Elektrische Gesellschaft", la General Electric de Europa, era propiedad de la familia Rathenau. El laboratorio farmacéutico químico más importante de Europa, Bayer Werke A.G., fabricante de anilinas para la industria textil y de la aspirina entre muchos otros medicamentos era propiedad de la familia Bayer. Hubo excelentes ingenieros civiles que construyeron algunos de los puentes de mayor grado de dificultad, desde el punto de vista de resistencias de materiales, en Alemania. También ingenieros navales, que construyeron barcos tanto para la Marina Mercante como para la Marina de Guerra.

La empresa "Deutsche Grammophon A.G." fue fundada por Emil Berliner, quien la llevó a ocupar el primer lugar en producción de discos de música clásica y pop, en Europa. Un hermano de él, Jakob, fundó una empresa telefónica, para la producción de aparatos telefónicos domésticos: "J. Berliner Telephon A.G." dando servicio como compañía privada, conectando hogares en todo el país con licencia de la red de teléfonos del correo, que era propiedad del Estado.

Albert Ballin, ocupó una posición de liderazgo dentro de la industria marítima. Fundó la línea de barcos "Hapag Hamburg-Amerika Linie", recibía a pasajeros y carga para puertos del Báltico y Escandinavia, a Norte y Centro América, incluyendo el puerto de Veracruz y Sudamérica desde Hamburgo. El Dr. Phillip Rosenthal, fue el fundador de una fábrica de vajillas y objetos decorativos en porcelana en la ciudad de Selb. El 60% de la producción se exportaba al mundo entero, incluyendo a México. La marca "Rosenthal" llegó a ser sinónimo de la porcelana alemana. Carl Laemmle fundó en 1909, una cadena de salas de proyección de películas cinematográficas "General Film Compagnie", con cines en todo el país. Fue piedra fundamental para que los estudios cinematográficos tuvieran donde exhibir las películas que producían.



La compañía más importante productora de películas "UFA", "Universal Film A.G." fue fundada por un judío, Paul Davidson. Entre productores y directores de películas, también había judíos. Los que pudieron escapar de los nazis, se hicieron luego famosos en el extranjero como Ernst Lubitch, Fritz Lange, Joseph von Sternberg en Hollywood, Joseph Somlo en Londres y Max Ophul en París. Desde luego que en el cine también había muchos actores judíos. Algunos de ellos conocidos en el extranjero como: Peter Lorre, Elizabeth Bergner, Paul Muni, Louise Rainer y Erich von Stroheim.

No había campo en la ciencia, la química, la electromecánica, la investigación pura, la educación, el periodismo, la sicología, la banca, la hotelería, la literatura, el teatro, la cinematografía, la pintura, la política, la ópera, la psicología, en el que no incursionaran los judíos.

El primer judío que se hizo acreedor a un Premio Nobel, el de química, fue Adolf von Bayer en 1905. En un corto periodo siguieron otros Premios Nobel, de tal forma que entre 1905 y 1936, catorce judíos alemanes recibieron esta codiciada presea en sus diferentes categorías. La proporción es enorme. Catorce premios otorgados a judíos, de un total de treinta y ocho Premios Nobel, concedidos a personas de nacionalidad alemana. Es un 37% del total.
A continuación enumero los Premios Nobel en orden cronológico:

Adolf Bayer, Química 1905.
Abraham Michelson, Física 1907.
Paul Ehrlich, Medicina 1908.
Otto Walach, Química 1910.
Robert Baranyi, Medicina 1914.
Richard Willstaeter, Química 1915.
Fritz Haber, Química 1918.
Albert Einstein, Física 1921.
Otto Meyerhof, Medicina 1922.
James Franck, Física 1925.
Gustav Hertz, Física 1925.
Karl Landsteiner, Medicina 1930.
Otto Warburg, Medicina 1931.
Otto Loewy, Medicina 1936.

Lo más importante es como en unos cuantos años un número importante de judíos se colocó a la cabeza en diferentes campos de la ciencia y de la cultura en Alemania. Y como lo lograron ante la admiración de toda la humanidad. Todo esto sucedió prácticamente entre 1860 y 1933, en menos de setenta y cinco años. Para la historia es un lapso sumamente corto.

Con la llegada de Hitler al poder en Enero de 1933, todo esto terminó. Algunos judíos pudieron emigrar al extranjero, los demás fueron deportados a los campos de concentración y de exterminio. Es interesante notar que en un libro publicado en Alemania en 1934 "Juden im Deutschen Kulturbereich" por el "Juedischer Verlag'' de Berlín -editorial que subsistió hasta 1938- el editor Siegmund Katznelson, ya preveía con claridad lo que estaba por suceder. Escribió en la introducción de este libro de más de mil páginas sobre la total aniquilación de los judíos alemanes lo que ya se preveía desde 1934. Este libro abarca todas las áreas de las ciencias, las artes y las letras, en las que los judíos eran prominentes. Fue el "Testamento" que dejaba el judaísmo alemán a una sociedad que había roto toda comunicación con ellos, súbitamente de un día para otro.

Dice Katznelson:
"Nuestra convivencia con los alemanes,
que duró casi un milenio, ha terminado".

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